miércoles, 31 de octubre de 2012

Capitulo 10 -"Ese nombre"

El chico que había visto en mi sueño anterior ahora estaba acurrucado en una cama, seguía llorando... me acerque de a poco para poder verlo mejor, sin embargo no tuve mucho tiempo para observarlo. Un hombre mayor ingreso a la habitación, a simple vista parecía tener alrededor de unos 37 años, pero su presencia imponía respeto como si tuviese 80 o quizás más. Camino con paso firme hasta la cama y de un brazo tomo al chico y lo levanto, para luego dejarlo caer al piso. Por la puerta entro corriendo el mismo chico que estaba con él en mi sueño anterior.

-¡Señor!-
-¡Ponte de pie!- El hombre continuo hablándole al chico de la cama como si el otro jamás hubiese ingresado a la habitación.
-Déjame en paz- susurro sin levantarse del piso.
-¡DIJE QUE TE LEVANTES!- El chico levanto la cabeza para verlo, sin embargo siguió en el suelo, el otro que estaba allí se acuclillo a su lado para intentar ayudarlo, sin embargo no lo tomo en cuenta- Es la ultima vez que te lo digo, ponte de pie- Como no se levanto, lo volvió a agarrar del brazo y lo incorporo entonces con su otra mano le dio un bofetada… hasta a mi me dolió, aun así el chico no se inmuto. Al ver su reacción volvió a soltarlo, ahora en la cama y se dirigió hasta el ropero, de allí saco una maleta y se la lanzo- Guarda tus pertenencias, te vas hoy-
-¿Me voy donde?- dijo el chico con un tono que dejaba ver su preocupación.
-A la academia-
-Dijiste que no era necesario que yo fuera allí-
-Ahora iras-
-No quiero ir-
-No te estoy preguntando-
-Ya se todo lo que me pueden enseñar allí-
-¿A si? pues no se nota. Te lo dijimos desde que tenías uso de razón, te lo dijimos hasta que ya nos cansamos de repetirlo...-
-No entiendes de lo que hablas-
-¡¿No entiendo?! ¡¿Me dices que YO no entiendo?! ¿Es que acaso no estas escuchando lo que dices? Fuiste creado con ese propósito, era la única misión que tu vida tenía, lo único que tenías que hacer. Ese fue tu maldito problema, siempre haces lo que quieres, siempre te hemos dejado hacer lo que se te da la gana, pero ya no, se acabó, así que arregla tus cosas por que hoy te vas con o sin ellas, si es necesario te arrastrare hasta allá pero aquí ya no te quedas ¿Quedo claro?- El chico mantuvo el silencio- ¡TE PREGUNTE SI QUEDO CLARO!- Esta vez llego a saltar y no lo culpo hasta yo lo hice.
-Si, quedo claro-
La habitación de a poco volvió a colocarse blanca y mis ojos se fueron cerrando, cuando los volví a abrir, aquella habitación ya no estaba y solo podía ver a Castiel.

-¿Estas bien?-
-Si, lo estoy- dije tratando de incorporarme.
-Quédate ahí, es mejor que descanses un poco antes de ponerte de pie-
-Estoy bien, de verdad-
-Pero aun así... Esto no está bien, no es normal-
-¿Que no es normal?-
-¿Que soñaste?- Mis ojos se abrieron con sorpresa, anteriormente había mantenido en secreto lo de mis sueños.
-¿Que? ¿Soñar? No lo sé ¿Por qué preguntas?- Le dije tratando de hacerme la tonta.
-No me mientas- Lo mire a los ojos, pero no pude mantener su mirada- Si no quieres decírmelo esta bien, pero no me mientas, odio que me mientan- Entonces se levanto y salió de la sala de ensayo.

Me quede ahí un tiempo más... ¿Que podía hacer? ¿Decirle que sueño con un chico que no conozco, pero que creo que nos amábamos o algo por el estilo y que además ahora se supone que ingresaría a este maldito lugar? ¡Dios! esto ya estaba sobrepasándome. Me estaba pareciendo cada día más a mi abuela, lo peor es que ella termino en el manicomio, sola y loca... yo no quería eso para mi, definitivamente no.
Kaia entro a la sala apresuradamente, como si buscara algo en ella, entonces detuvo su vista en mi.

-Castiel- Estaba agitada así que respiro un poco antes de continuar hablando -¿Dónde esta?-
-Acaba de salir ¿Por qué?-
-¿En que dirección salió?-
-No lo sé, no me fije-
-¡¿Cómo demonios no te fijas?!-
-No le grites, ella no tenía por qué saber que llegarías aquí como una loca buscándome, ¿Qué quieres?- Castiel apareció detrás de ella.
-¡Dios! Menos mal que te veo-
-¿Qué pasa?-
-Escuche que ese chico vendrá-
-¿Aquí?-
-Si, dicen que lo mandaran acá, pero no saben porque-
-No creo, ellos nunca se mezclan, son sus normas-
-Pues creo que sus normas están cambiando, lo escuche en la oficina del director-
-¿Exactamente que escuchaste?-
-El director le dijo al profesor- Entonces carraspeo y dijo imitando el tono del director- “Usted debe hablar con los otros maestros, todos deben estar preparados para este maravilloso acontecimiento, el joven Jared se integrara a esta academia desde mañana, será mejor que todo este en orden”-
-¡¿Jared?! ¿Dijiste Jared?- Ese nombre yo lo reconocía… ese nombre era… era de él… él…

miércoles, 24 de octubre de 2012

Capitulo 9 - "Sangre tibia"




Había pasado algunas semanas desde que mi vida había dado un giro de 180º. Castiel había logrado que su madre nos diera una semana para hacernos a la idea de abandonar aquel lugar que ellos llamaban casa. Realmente eran ellos quienes debían hacerse a la idea, yo nunca vi ese lugar como mi hogar. Durante la semana que nos quedamos ahí me enseñaron algunas cosas respecto a esta vida. Ellos eran un grupo de vampiros que se habían alejado de las creencias que la mayoría de ellos tenían. Durante algunos años la nueva monarquía había decidido prohibir la caza de humanos ya que se estaban levantando muchas sospechas sobre su existencia, de esta forma los vampiros habían comenzado alimentarse solo con sangre de animales y aquellos que tenían mejores recursos lo hacían desde los bancos de sangre de hospitales de la zona. El grupo de vampiros con los que yo estaba, hace unos 20 años decidieron revelarse a la monarquía, apelando que su naturaleza era beber de humanos y no de animales o bolsas de plástico. Es por eso que ellos se mantenían ocultos, pues la monarquía no había aceptado su rebeldía y siempre que tenía oportunidad atacaba al grupo. Castiel y Kaia habían nacido como vampiros dentro de este grupo por lo que ellos no fueron consultados respecto este punto y debido a eso Kaia y su madre discuten continuamente, pues a Kaia no le agrada beber directamente desde humanos “Es asqueroso ver como se retuercen mientras tu le aspiras la vida, sinceramente prefiero que mi madre me regañe a tener que hacer eso” me dijo un día en que Castiel insistía en que debía alimentarme antes de ir a la Academia, sin embargo Kaia colaboro conmigo de forma que solo bebí de la reserva personal de ella.
La noche en la que nos vinieron a dejar, a lo lejos divise un cartel con una fotografía mía. El corazón se me oprimió al pensar en mis padres y como me deben de estar buscando. Me pareció que en ese momento Castiel lo notó, pues al momento me comenzó a hablar “Espero que por lo menos tengan una sala de ensayo con buenos instrumentos ¿No crees que sería necesario?” yo solo me limite a sonreírle en ese momento. Resulto que cuando nos enseñaron las instalaciones, una de las salas cumplía con las expectativas de Castiel. A Kaia y a mi nos designaron a una habitación juntas, sin embargo, pasaba más tiempo con Castiel en la sala de ensayos ya que ella continuamente se largaba para  inspeccionar el lugar.
-Ten- Castiel había ido a buscar unas tazas de sangre tibia para nosotros, usualmente después de las clases solíamos pasar las tardes tocando la guitarra, sin decir nada- Esta helando-
-Aquí es más frio que en tu casa- Le dije mientras le recibía la taza.
-Si, es porque estamos en alto-
-Ya veo- Sople un poco y bebí. No era igual a las bolsas de sangre que solía beber con Kaia, esta tenía un sabor más profundo y espeso.
-Es O negativa, no muy común- 
-Ah, ya veo-
-No es lo mismo que beber desde un humano, pero tampoco esta mal-
-¿Que tiene de especial beber directamente desde las personas?-
-Es algo que no tiene comparación-
-Kaia me dijo que era una experiencia horrible-
-Ella no supo como hacerlo, es por eso que no le fue placentero-
-¿Entonces tú eres un experto?-
-No es eso lo que quería decir-
-¿Entonces?-
-Es solo que… Es un acto tan sensual, no es llegar y beber de cualquiera, debe ser alguien a quien encuentres atractivo, de lo contrario te ocurrirá lo mismo que a Kaia-
-¿Cómo puedes encontrar atractivo a tu presa?-
-Cuando sientas el deseo, solo en ese momento lo sabrás-
-¿Y que pasa si encuentro a alguno vampiro atractivo?-
-¿Quieres probarme?- Entonces sonrío de forma coqueta.
- ¿Que? ¡No!... ¿Se puede?-
-Jajajajajaja, como te dije suele pasar que entre vampiros también se muerdan.... pero siempre va ligado a la confianza e intimidad que tengas con esa persona...- Me miro directamente a los ojos- En un principio... se me ocurrió que podría hacerlo contigo- Mis ojos se abrieron con sorpresa, sabía que era verdad, de no haber sido por Kaia quizás ya hubiese pasado algo. Aun así no esperaba que lo dijera tan abiertamente- Siempre tuve curiosidad de saber que es lo que se siente, sin embargo solo conocía a Kaia y no soy tan retorcido como para hacer eso con mi hermana-
-Eso realmente sería asque...- Mis voz comenzó a disminuir y mi visión de Castiel cada vez se hizo más difusa, sentí mis manos como gelatina y el sonido sordo del tazón al caer al suelo, Castiel se levanto y lo ultimo que vi fue la silueta de sus brazos al tratar de alcanzarme. Aquella luz blanca había vuelto a aparecer.

jueves, 11 de octubre de 2012

Capitulo 8- "Noticias"

Sin fijarme realmente, me levante de la cama y me dispuse a salir, pero él rápidamente me bloqueo el camino y me sonrió... Esta vez me dio algo de miedo.

-¿Aún no entiendes que soy un vampiro? soy veloz, difícilmente te escaparas de mi cerise  eres mía- Entonces me beso en la mejilla. Traté de esquivarlo pero volvió a ser más rápido que yo y me atrapó entre él y la pared -¿Aún no lo entiendes?-
-Déjame-
-Vamos a ver si haces merito y te libero- Traté de darle una cachetada pero antes de que tocara su rostro me sujeto ambas manos y las atrapó en la muralla -Esta no es una de las formas para hacer merito, pero tranquila que yo te enseño- Entonces me besó el rostro y continuó hasta llegar a mi cuello. Estaba enojada, asustada pero también sus caricias no me dejaban impávida. Él era un chico que sin dudas era atractivo y muy sexy, eso me hacía sentir muy confundida y a pesar de que no quisiera esta situación, ya se estaba dando y él lograba un ambiente lo suficientemente erotizante como para que cada segundo que pasaba me sintiera más excitada por él.
-¡¿Que demonios haces?!- Kaia había entrado y nos había pillado infragantí- Aún así el muy descarado no de separo de mi.
-Quieres largarte, estamos algo...-Hizo una pausa, como si buscara la forma adecuada de decirlo- ocupados-
-Castiel, déjala en paz, apenas esta ingresando en este mundo de mierda, no esta como para que le jodas más la vida-
-Demonios- Castiel me soltó y sentí como el alma regresó a mi cuerpo- De todos modos ya echaste a perder el ambiente- Entonces se acercó a su cama y del velador sacó un cigarrillo y lo encendió.
-¿Es necesario realmente que fumes?-
-¿Me vas a decir que me hace mal para la salud? jajajajajaja Por favor- dijo irónicamente.
-Tu salud me vale mierda, pero el humo molesta-
-Si no te gusta lárgate a tu cuarto y a mi déjame en paz- Tomó su guitarra y comenzó a tocar notas sueltas.
-Emmm... este... es que tengo algo que decirte- Castiel no levanto la vista, sin embargo le hizo un gesto como para indicarle que continuara hablando- Bueno, lo que pasa, es que como mamá esta un poco molesta conmigo y además cree que tu me ayudas...-
-...Yo no te ayudo en nada- 
-Em... ella cree que si y créeme yo le dije que no, pero no entiende y la verdad es que ya me tiene harta tratando de obligarme a hacer...-
-...Al punto, por favor-
-Oh, si, bueno... este... lo que pasa es que vamosairtodosalaacademiadesdemañana- Lo último lo dijo rápidamente y al finalizar tomo un respiro- Bien ya lo dije, entonces me voy-
-Espera... ¿que dijiste?- Castiel soltó la guitarra y se puso de pie.
-Es que mamá quiere que nos comportemos mejor entonces nos mandara a la...-
-¡¿QUE?!- 
-Espera, espera. No te enojes-
-¿La academia? ¿Aquella escuela de dementes asesinos? ¿es que acaso se volvieron locos? iré a hablar con ella- Entonces salió de la habitación velozmente y a su siga Kaia... yo solo me quede allí... Mi cabeza apenas comprendía todo lo que ocurría y además sentía que en cualquier momento explotaría... Me senté en la cama y tome la guitarra, entonces comencé a cantar lo primero que tenía en mente. 

martes, 9 de octubre de 2012

Capitulo 7 - "Sueños extraños"


La luz blanca cegaba mis ojos. No sabia donde estaba. El paisaje de apoco comenzó a tomar forma. Estaba al medio de un salón, de aquellos antiguos que suelen salir en las películas, los cuadros que cubrían casi por completo a las murallas, retrataban a distintos hombres de mediana edad. El salón estaba ornamentado con distintos muebles de época. Era realmente bello.
En un rincón de la habitación un hombre acuclillado en el suelo se movía espasmódicamente. Di un paso para acercarme a él, pero entonces otro hombre ingresó pasando a través de mí.

-Es mejor que te levantes, tu padre llegara en unos pocos minutos y es mejor que no te vea así- Le dijo mientras se acercaba para ayudarle a levantarse, sin embargo a penas lo toco al otro hombre, este lo rechazo empujándole.
-¿¡Como te atreves si quiera a hablarme!?-
-No me culpes a mi- La voz del segundo hombre se torno triste -No eres el único que perdió a quien amaba-
-Tú dejaste que eso le sucediera, tú no luchaste-
-¿Y tú lo hiciste?-
-¡Me noquearon! ¿Como querías que hiciera algo?-
-Si la hubiera defendido, lo hubiese perdido todo, a ella y además mi puesto en la guardia, no estaría aquí, no podría estar a tu lado en este momento-
-¿Quieres decir que dejaste que mataran a Aurora por mi?- "¿Aurora? ¿Aurora mi amiga? ¡Oh Dios!" Les pregunte, sin embargo no tuve respuesta, era evidente que para ellos era invisible.
-Debo protegerte, esa es mi misión en la vida, para eso nací y para eso me criaron-
-Ella te amaba, así como... Así como Agatha me amaba a mí... - ¿Agatha? esa era yo, lo sabía, yo era Agatha, ese era mi nombre... ¿Pero yo le amaba? Ni siquiera le reconocía Entonces en un susurro agrego- Y yo le fallé.
Mis ojos comenzaron a cerrarse y nuevamente la luz blanca cegó mi vista, ambos hombres desaparecieron dejando un montón de interrogantes en mi mente. Cuando abrí los ojos Castiel me miraba fijamente.
-¿Estas bien? ¡Que susto nos diste!-
-¿Donde estoy?-
-Oh, esta es mi habitación, te trajimos hasta acá para que descanses-
-Yo... mi nombre...-
-...No te preocupes, es mejor que descanses, ya pensaras luego en eso y trataras de volver a recordarlo-
-Agatha-
-¿Que?-
-Mi nombre es Agatha-
-Oh, es lindo... Agatha... Realmente te pega-
-Gracias-
-¿Y como lo recordaste?- Este chico me daba confianza, algo en él me decía que podía confiar en él, sin embargo sentía que desde ahora en adelante mi vida no tendría secretos, aun así necesitaba por lo menos que mis sueños se quedaran solo para mi... a pesar de que estos sueños parecieran tan reales.
-Yo solo lo sé-
-Oh, bien... Entonces te voy a hacer algunas preguntas-
-¿Preguntas?-
-Si, lo siento, tal ves sea algo incomodo, pero lo necesito para tu expediente-
-¿Expediente? ¿Expediente de que?-
-Es algo de rutina, solo para saber tu estado de salud como vampiro. Eres una iniciada y por mucho serás débil y estarás expuesta a muchos peligros, además como nosotros no ingresamos en la academia, es mejor saber todo acerca de los demás que estamos acá abajo- Lo sabía, no podría tener secretos.
-Bien, entonces pregúntame-
-Ok, ¿Tienes alguna enfermedad? ¿Algo como SIDA? ¿O tal vez estés embarazada?-
-¡¿QUE?!- Sabía que no tendría secretos pero tampoco me imagine que me preguntaría algo como eso tan directamente.
-Mira, tampoco es para tanto. No me voy a escandalizar por eso-
-Es que no tengo nada de eso, es imposible-
-¿Es que acaso no escuchaste nunca que ni un preservativo es 100% confiable?-
-Nunca me he acostado con nadie-
-Si claro, no te hagas si ya te escuche en la que estabas antes de que te convirtieras-
-¿Como escuchaste si no estabas allí?-
-Oh, eso... Eso da igual, ¿Me vas a contestar o no?-
-No, a ni una de las dos, ni estoy embarazada y mucho menos tengo SIDA-
-Ok, entonces te puedes quedar acá-
-¿Como?-
-La verdad es que no necesitaba saber eso, solo quería saberlo. Ahora linda puedes pasar la noche acá, en mi cuarto, conmigo- Y me sonrió descaradamente.