sábado, 22 de diciembre de 2012

Capitulo 19 - "Mareos, mareos y más mareos"

Agatha

Había pasado una semana desde que Jared me había prohibido estar cerca de Castiel y se estaba convirtiendo en un verdadero martirio. Al principio no tome en cuenta lo que me había dicho y después de salir de su cuarto corrí a la sala de ensayo, Castiel estaba allí como lo había prometido. Al principio no sucedió nada por lo que me senté a su lado, el me ofreció una taza de sangre caliente y luego siguió con el arreglo de una partitura que desde hace unos días se encontraba revisando. Bebí un poco y me quede un  momento observándolo, desde ahí comenzó el problema, me empecé a sentir algo mareada, pero el parecía no darse cuenta "Tienes un lápiz que me prestes" me dijo, sin responderle saque mi estuche del bolso que tenía a mi lado, seguramente él lo había traído desde el salón (Yo había salido dejando todo eso allí). Mientras más me movía más me mareaba, abrí el estuche y note algo que no era mío, era un condón ¿Qué demonios hacia algo como eso en mi estuche? ¿Lo habría puesto él allí? Entonces sentí como su mentón se apoyaba en mi hombro "¿Tienes un lápiz o no? ¡Oh! ¿Qué es eso? ¿Es tuyo? No creí que fueras de ese tipo ¿Siempre lista? jaja", Si me hubiese sentido mejor seguramente le habría dado un puñetazo, pero el tenerlo cerca me hizo sentir peor, me pare deprisa y me aleje un poco de él "¿Estas bien? Solo era una broma" me dijo mientras se acercaba y yo peor me sentía... Termine por salir corriendo al baño y vomite todo lo que tenía dentro, o sea, sangre, sangre y más sangre.

El resto de la semana no mejoró, teníamos clases juntos, por lo que me pasaba la mitad del día mareada y apenas tocaban el timbre corría de vuelta al baño para seguir vomitando. Podía sentir los ojos de Castiel pegados a mi espalda, esperando el momento preciso para poder preguntarme que me pasaba y yo solo quería explicarle, pero no era capaz de hacerlo, no me podía mantener bien cerca de él.

Un día después de clases no pude escapar, me tomo del brazo y me metió a una sala que se encontraba vacía en ese momento.
-¿Estas enojada? ¿Por qué me estas evitando? Te dije que era solo una broma, no es necesario que te lo tomes así de mal...- El seguía excusándose de algo que a mí ya se me había olvidado, pero no le podía decir nada, sentía que si abría la boca vomitaría frente él y sería demasiado vergonzoso - Dime algo...- Espero un poco a que yo hablara, pero no lo hice, me sentía demasiado mal y ya no podía aguantar más, trate de zafarme para correr al baño, pero él era fuerte y yo me encontraba dedil- ¿Te sientes bien? Estas muy pálida, casi transparente- Con mi cabeza conteste que no, entonces me soltó, pero ya no alcanzaría a llegar al baño, corrí a uno de los botes de basura que estaban dentro del salón y vomite... él corrió para tratar de ayudarme, sin saber que él era la razón de que yo estuviera así, necesitaba decirle que se alejara de mí, que me dejara sola, por lo que reuní fuerzas y se lo dije.
-Necesito... necesito... vete... aléjate... por favor- Trate de que al mirarme a los ojos el pudiese entender, y al parecer lo hizo pues se alejó y yo pare de vomitar, me senté apoyando mi espalda en el muro. Él aún estaba en la sala, pero a una distancia que solo me mantenía con nauseas.
-¿Por qué estas enferma?- 
-Solo déjame, te prometo que no estoy enojada-
-¿Por qué me evitas?- No podía decirle que Jared me lo había prohibido... si se lo decía debía explicar que era porque creía que había algo entre nosotros y me sentiría demasiado avergonzada -¿No me lo dirás?-
-No ahora, solo déjame, por favor-
-No te dejare en ese estado- Entonces la puerta de la sala se abrió y Jared entró.
-No te preocupes, yo me are cargo, no es necesario que te quedes-
-No la dejare sola contigo-
-Ja, te apuesto lo que quieras a que ella cree que es mejor que te vayas- Entonces Castiel me miro directo a los ojos, esperando a que lo negara... Lo cual a pesar de desear con todo mi corazón hacerlo, no podía y desvié la vista.
-Es mejor que me dejes, con Jared estaré bien- Pasaron unos segundos en los cuales podía seguir sintiendo como sus ojos me miraban impacientes, impotentes. Pero luego salió del salón dando un fuerte portazo.
-Qué carácter que tiene- Continuo hablando Jared mientras se acercaba más a mí, saco un pañuelo de su bolsillo y me lo paso por la frente- Lo siento, sé que debe ser molesto, pero ya comprenderá que no debe acercarse a ti, será mejor una vez que pierdan el contacto- Tenía tanta rabia, pero estaba muy débil como para gritarle, solo me puse de pie y me dispuse a salir de allí- ¿A dónde vas? Te estoy hablando-
-Mientras más pierdo el contacto con Castiel, más te odio y te quiero fuera de mi vida- Entonces salí de allí, mientras mis lágrimas caían sin poder contenerlas.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Capitulo 18 - "Una simple orden"

Jared


Camine sin mirar hacia atrás sabía que ella me seguía y no quería hacer nada para que se detuviese. Esto era tan irreal, durante estas semanas creí que estaba muerta, creí que por mi culpa ella había muerto, me sentí terrible durante este tiempo, me sentí incompleto y ahora esa parte de mí que creí haber perdido estaba en el lugar que menos imagine.
Llegamos hasta la entrada de las piezas de los hombres y se detuvo.

-No voy a entrar ahí-
-Necesitamos hablar en privado-
-Si quieres hablar busca otro lugar-
-Agatha, no te voy a hacer nada-
-No confío en ti- Sentí que el corazón se me partía, jamás pensé oír esas palabras de su boca.
-No digas eso-
-Digo lo que pienso-
-Vamos a hablar en mi pieza ¿Si?-
-No-
-¿Aun no entiendes que tengo poder sobre ti?-
-¿Poder sobre mí?-
-Quiero explicarte todo, pero no puedo hacerlo donde otras personas me escuchen-
-Si me pillan en tu cuarto...-
-...Nadie me molesta en esta escuela, si estas a mi lado puedo protegerte, solo sígueme- Entonces solo avance, pero pude sentir que me seguía. Entre en la habitación, espere a que entrara y cerré la puerta.
-¿Por qué dices que tienes poder sobre mí?-
-Por qué es así ¿Nadie te ha explicado nada?-
-Solo se lo básico... Necesito beber sangre, pero puedo hacerlo sin matar a alguien, cosa de la cual dudo que tu sepas-
-Yo no quería beber tu sangre-
-¿Entonces por qué demonios me mordiste?-
-Yo...- Sabía por qué lo había hecho, pero sonaría muy egoísta si lo decía-...Solo te quería a ti-
-¿Estás diciendo que me convertiste a propósito?-
-Agatha, te amo- Lo dije sin siquiera pensarlo, solo salió y ella se quedó mirándome en silencio -¡Oh! hace unos días atrás me hubieras respondido de inmediato ¿Que pasa ahora?-
-¿Que pasa ahora? ¿De verdad estas preguntándome eso? ¿Cómo es que puedes ser tan descarado?-
-Te estoy diciendo la verdad, te amo, siempre  te he amado-
-Pues... yo ya no puedo decir lo mismo... Tú no eres la persona de la que me enamore-
-¿Que ha cambiado? Sigo siendo la misma persona-
-No, el chico de quien yo me enamore no era un vampiro y jamás me hubiese hecho daño, ni a mí, ni a mi amiga- Pude sentir como una daga era clavada en mi pecho, cada una de sus palabras provocaba una herida en mí. Al parecer ya sabía lo de Aurora, pero eso no era mi culpa, eso Dorian debía pagarlo.
-Sigo siendo yo, jamás quise hacerte daño, solo creí que era la solución para no separarme de ti-
-Veo que te resulto de maravillas- Dijo con tono irónico -En estos momento mi único deseo es tenerte lejos-
-No puedes alejarte de mí, soy tu creador, estas destinada a sentir mi presencia, a acudir si lo necesito y a obedecer mis órdenes... como paso anteriormente-
-¿Eso es lo que pasó?-
-Sí, eso paso. Pero debes estar conmigo no solo por eso, más bien es porque necesitas a alguien que este a tu lado, a alguien que te ayude con este proceso-
-Ya tengo quien me ayude con lo que estoy viviendo-
-¿A si? ¿Quién? ¿Ese que estaba contigo?-
-¿Y que si fuera él? Eso ya no te interesa-
-Aun eres mi novia que no se te olvide-
-Creo que confundes las cosas, yo era tu novia, ya no. La única relación que en esta vida tenemos es que eres mi creador y por lo que se tu puedes liberarme-
-Si crees que te liberare para dejarte correr a los brazos de él, estas en un error-
-La única forma de que te perdone alguna vez es que me des mi libertad-
-Creo entonces que no tendré tu perdón jamás-
-No puedes hacerme esto-
-Si puedo-
-Solo lograras que te odie más-
-No te dejare Agatha, durante estas semanas pensé que te había perdido, ahora que te tengo no te volveré a perder-
-Me perdiste desde que me dejaste tirada en aquel callejón, sola y desangrada. Si no me hubiese encontrado la hermana de Castiel, a estas alturas estaría en alguna clínica de científicos locos haciendo pruebas para entender qué carajo me pasó-
-No te deje tirada, ¿acaso no recuerdas por qué pare? Me golpearon y dejaron inconsciente  desperté al otro día en casa, con Dorian a mi lado llorando. ¿Crees que para nosotros fue simple? ¿Cómo crees que me sentí pensando que estabas muerta?-
-Te aseguro que fue mucho más simple de lo que yo tuve que vivir, solo la familia de Castiel estuvo los primeros días para apoyarme, tu no estuviste, después de que tú lo hiciste, solo desapareciste-
-Castiel, Castiel, Castiel, porque mierda repites tanto ese nombre ¿Acaso ahora te sientes más protegida por él? ¿Acaso es él la razón de que ya no quieras estar conmigo?-
-La razón por la que no quiero estar contigo es por las acciones que tú mismo escogiste, no intentes echarle la culpa a personas inocentes, él no tiene nada que ver-
-¿No tiene nada que ver? ¿Entonces me vas a decir que no tienes nada con él?-
-No tengo nada con él, pero si lo tuviera a ti no te importa-
-Claro que me importa, Agatha, no te quiero cerca de él-
-No puedes obligarme-
-Si puedo-
-No lo harías-
-Lo estoy haciendo-
-¡¿Qué?!-
-Agatha, como tu creador, te ordeno que te alejes de Castiel, no debes estar cerca de él- Me miro con odio, pero al final cedió y cayó de rodillas frente a mí. Podría odiarme por esto, pero no dejaría que se fuera con otro, no si podía evitarlo.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Capitulo 17 - "Del amor al odio"

Agatha

No podía controlar la rabia que sentía. Después de escuchar cómo se justificaba ante mí, mi memoria volvió completamente en sí... Él me había convertido, aunque Castiel dijera que no era posible, yo lo sabía... Me había engañado y había logrado que me enamorara de él, jamás fue capaz de decirme que algo raro había en él, ni siquiera antes de convertirme, ni una advertencia de lo que me podía suceder, simplemente se tomó la atribución de cambiar mi vida para siempre y por la eternidad. De cierto modo todo el amor que algún día sentí por él hoy solo lo podía sentir como odio.

Toda la rabia que sentía se estaba proyectando fuera de mi cuerpo, incontrolable. Esto era algo nuevo para mí, pero por vez primera no sentí miedo, me sentí fuerte, capaz de derribar a cualquiera que se pusiera en mi camino...

-Agatha, deja que tan solo te explique-
-¿Qué quieres explicar? Todo lo que me puedas decir no serán nada más que simples excusas, las cuales no son suficientes para justificar un asesinato-
-No te mate-
-¿No me mataste? ¡¿NO ME MATASTE?! Dile eso a mis padres, a mis hermanos, a mis amigos, a todos quienes deje para poder tratar de vivir con esto que me hiciste- Seguía desprendiendo mucha energía desde mi cuerpo, sentía las vibraciones que esto provocaba en la mayoría de los objetos que tenía cerca y podía ver que esta misma energía para Jared era nueva pues ni siquiera podía levantarse del piso. Los instrumentos que estaban dentro de la sala emitían distintos  sonidos, los cuales cada vez se hacían más fuerte.
-Es mejor que te calmes-
-¿Crees que voy a hacer lo que tu creas mejor?-
-Por favor, solo hazlo, no me hagas obligarte-
-¿Obligarme?-
-Agatha, no quiero entremeterme, realmente esto está bueno, pero creo que el imbécil tiene razón, no es bueno que alguien te vea en este estado, no es bueno llamar la atención- Había olvidado que Castiel estaba en la sala con nosotros, sin embargo sus palabras no lograron calmar mi rabia.
-No quiero calmarme, me da igual llamar la atención, en estos momentos los único que quiero es hacerle pagar por lo que me hizo-
-Agatha, te lo advierto, es hora de que te calmes-
-¡NO!-

De a poco se comenzó a levantar, con esfuerzo lo consiguió  entonces mirándome directamente a los ojos me dijo "Para esto AHORA" y toda mi energía paro, todo volvió a su lugar, mi cabello ya no flotaba a mi alrededor y los instrumentos pararon de sonar. Sentí como mi cuerpo se hizo pesado, sobre todo las extremidades y no pude mantenerme de pie, caí en cuclillas al piso y sentí un suspiro de frustración de Castiel. ¿Qué demonios era esto? sentía que ya no me manejaba por mí misma.

-O sea que realmente la convertiste tu- Dijo Castiel mientras se acercaba para ayudarme a poner de pie.
-Sí, lo hice... y no me arrepiento- Entonces de la nada y sin previo aviso la puerta se abrió y entro el profesor que se encontraba a cargo de esta sala.
-¿Qué demonios paso aquí?-
-No es nada- Dijo Jared como si alguien le fuera a creer.
-¿Es que acaso Castiel te está intimidando?- Acusó sin siquiera dudarlo.
-¡¿Qué?! Yo no he hecho nada-
-si no fuiste tú ¿Quién?-
-Él no me hizo nada, así que por favor no se entrometa- ¿Estaba loco? ¿Cómo le hablaba así a un profesor?
-¿Esta seguro?-
-¿Crees acaso que alguien sería capaz de intimidarme?-
-No quise decir eso, pero...-
-Ya no importa- Entonces se dirigió a mí- Creo que es necesario que hablemos-
-No quiero hablar contigo-
-No te estoy preguntando-
-¿Me vas a obligar?-
-¿Aun no te das cuenta del poder que tengo sobre ti?-
-¿Poder sobre mí? ¿Te has vuelto loco?-
-No quiero obligarte, pero si no me sigues por las buenas...-
-No eres mi dueño-
-Agatha, no quiero meterme, pero creo que ustedes deben hablar... Aunque a mí no me guste- Castiel me dijo mientras apuntaba la puerta para que saliera de la sala de ensayos- Mientras yo estaré aquí tratando de ordenar este alboroto.
-¿No vienes conmigo?- Me sonrió de forma coqueta, pero no dijo lo que yo esperaba.
-¿Qué es lo que piensas? No soy tu sombra, puedes ir sola, cuando termines yo seguiré aquí esperando por ti-
-¿Nos vamos ya?- Jared me tomo del brazo y me arrastro fuera de la sala.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Capitulo 16- "Explosión de ira"

Castiel

Sin pensarlo dos veces la abrace fuerte.

-Tranquila, ya estoy aquí, dime ¿Que pasa?-
-No lo sé, no sé que me pasa, siento todo raro, escucho todo, me estoy volviendo loca... Los olores y los sonidos...- No pudo continuar, su llanto se hacia lamentable a mis oídos... 

Se supone que esos sentidos los desarrollamos cuando nos convertimos o mejor dicho cuanto se nos libera del poder de nuestro creador, en mi caso mi madre era mi creadora, eso quiere decir que lo que ella experimentaba yo aun no lo hacía. La interrogante de esta situación era el por que ella estaba con estos síntomas cuando ni siquiera sabíamos donde estaba su creador.

-Castiel... ¿Que me pasa?- Ella me miraba con sus hermosos ojos cubiertos de lagrimas.
-Creo que estas experimentando la elevación de tus poderes como vampiro-
-¿Eso es algo bueno?-
-Yo... No lo sé-
-¿Cómo?-
-Aun no experimento eso... De hecho, creo que ni uno de los que están en esta academia lo ha experimentado, para hacerlo debes ser liberado por tu creador y para que eso pase... Bueno es difícil que un creador libere a sus iniciados-
-Yo... No he sido liberada-
-¿Como sabes? Ni siquiera sabes quien es tu creador- Entonces esquivo mis ojos- ¿Es que acaso lo sabes y no lo has comentado?-
-No estoy segura...-
-¿Le conozco?-
-Sí-
-Dímelo-
-Creo... Creo que ese chico que llego hace un momento a clase-
-¿Jared?- La sangre me hirvió.
-Eso creo, eso explicaría por que sueño con él-
-Eso no explica nada... ¿Porqué crees que es él?-
-Yo... Solo lo siento-
-Es imposible que sea él-
-¿Porqué?-
-Un iniciado no puede convertir a alguien... por mucho que lo intente-
-¿Estas seguro de eso?-
-Es todo lo que sé... Además lo he intentado... No resulta- Escuche como la puerta se abría, cuando me gire para ver quien entraba lo vi con sus ojos nuevamente clavados en Agatha.
-No es posible- Dijo más para si mismo que para nosotros, Agatha me volvió a mirar con desesperación, entonces agarre su mano y la arrastre hasta la salida, pero él se movió rápido y la cogió de su otra mano- ¿Agatha? ¿De verdad eres tu?- Ella agito su mano asustada para deshacerse de él, a pesar de que no lo hizo con mucha fuerza lo lanzo lejos.
-No me toques- Su expresión entonces cambio, de verse totalmente indefensa, ahora lo miraba con odio, realmente no parecía ser la chica que desde hace unas semanas estaba conociendo,  aun así él no se inmuto ante el rechazo, se levanto y volvió a colocarse cerca de ella.
-¿De verdad eres tu? ¿Cómo? Yo... Yo pensé que estabas... ¡Oh! Gracias a Dios ¿estas bien? ¿Como lo haz hecho durante este tiempo? Agatha, lo siento... De verdad lo siento, no creí que las cosas salieran así- Fue después de esa frase que la tormenta se desato, Agatha se soltó de mi y se giro hasta él. Una energía extraña comenzó a desprenderse de su cuerpo, tanto que su cabello flotaba alrededor de su rostro, los muebles que estaban cerca, salieron eyectados hasta dar con la muralla, con mucho esfuerzo podía mantenerme de pie a su lado. No daba crédito a lo que estaba viendo, jamás había visto algo tan poderoso y eso lo decía considerando que Vladímir era uno de los vampiros más poderosos de nuestro mundo (Por eso es que aun los rebeldes sobrevivían a los continuos ataques de la monarquía). Jared no logró mantenerse de pie y cayó de espaldas.
-¡¿Que no creíste que las cosas saldrían así?! ¿Entonces que mierda pensaste? Tenía una buena vida, una familia, amigos, estaba saliendo de la escuela, me iría a vivir con Aurora mientras estudiábamos en la universidad ¡Tenía toda una vida por delante! y tú sin siquiera consultarme me hiciste esto... ¡¡¡TU ME MATASTE!!!-