Agatha
Había pasado una
semana desde que Jared me había prohibido estar cerca de Castiel y se estaba
convirtiendo en un verdadero martirio. Al principio no tome en cuenta lo que me
había dicho y después de salir de su cuarto corrí a la sala de ensayo, Castiel
estaba allí como lo había prometido. Al principio no sucedió nada por lo que me
senté a su lado, el me ofreció una taza de sangre caliente y
luego siguió con el arreglo de una partitura que desde hace unos días
se encontraba revisando. Bebí un poco y me quede un momento observándolo,
desde ahí comenzó el problema, me empecé a sentir algo mareada, pero el parecía
no darse cuenta "Tienes un lápiz que me prestes" me dijo, sin
responderle saque mi estuche del bolso que tenía a mi lado, seguramente él lo
había traído desde el salón (Yo había salido dejando todo eso allí). Mientras
más me movía más me mareaba, abrí el estuche y note algo que no era mío, era un
condón ¿Qué demonios hacia algo como eso en mi estuche? ¿Lo habría puesto él
allí? Entonces sentí como su mentón se apoyaba en mi hombro "¿Tienes un
lápiz o no? ¡Oh! ¿Qué es eso? ¿Es tuyo? No creí que fueras de ese tipo ¿Siempre
lista? jaja", Si me hubiese sentido mejor seguramente le habría dado un
puñetazo, pero el tenerlo cerca me hizo sentir peor, me pare deprisa y me aleje
un poco de él "¿Estas bien? Solo era una broma" me dijo mientras
se acercaba y yo peor me sentía... Termine por salir corriendo al baño y vomite
todo lo que tenía dentro, o sea, sangre, sangre y más sangre.
El resto de la
semana no mejoró, teníamos clases juntos, por lo que me pasaba la mitad del día
mareada y apenas tocaban el timbre corría de vuelta al baño para seguir
vomitando. Podía sentir los ojos de Castiel pegados a mi espalda, esperando el
momento preciso para poder preguntarme que me pasaba y yo solo quería
explicarle, pero no era capaz de hacerlo, no me podía mantener bien cerca de
él.
Un día después de
clases no pude escapar, me tomo del brazo y me metió a una sala que se
encontraba vacía en ese momento.
-¿Estas enojada? ¿Por
qué me estas evitando? Te dije que era solo una broma, no es necesario que te
lo tomes así de mal...- El seguía excusándose de algo que a mí ya se me
había olvidado, pero no le podía decir nada, sentía que si abría la boca
vomitaría frente él y sería demasiado vergonzoso - Dime algo...- Espero un
poco a que yo hablara, pero no lo hice, me sentía demasiado mal y ya no podía
aguantar más, trate de zafarme para correr al baño, pero él era
fuerte y yo me encontraba dedil- ¿Te sientes bien? Estas muy pálida, casi
transparente- Con mi cabeza conteste que no, entonces me soltó, pero ya no
alcanzaría a llegar al baño, corrí a uno de los botes de basura que estaban
dentro del salón y vomite... él corrió para tratar de ayudarme, sin saber que
él era la razón de que yo estuviera así, necesitaba decirle que se alejara de mí,
que me dejara sola, por lo que reuní fuerzas y se lo dije.
-Necesito...
necesito... vete... aléjate... por favor- Trate de que al mirarme a los
ojos el pudiese entender, y al parecer lo hizo pues se alejó y yo pare de
vomitar, me senté apoyando mi espalda en el muro. Él aún estaba en la sala,
pero a una distancia que solo me mantenía con nauseas.
-¿Por qué estas
enferma?-
-Solo déjame, te
prometo que no estoy enojada-
-¿Por qué me
evitas?- No podía decirle que Jared me lo había prohibido... si se lo decía
debía explicar que era porque creía que había algo entre nosotros y me sentiría
demasiado avergonzada -¿No me lo dirás?-
-No ahora, solo
déjame, por favor-
-No te dejare en
ese estado- Entonces la puerta de la sala se abrió y Jared entró.
-No te preocupes,
yo me are cargo, no es necesario que te quedes-
-No la dejare sola
contigo-
-Ja, te apuesto lo
que quieras a que ella cree que es mejor que te vayas- Entonces Castiel me miro
directo a los ojos, esperando a que lo negara... Lo cual a pesar de desear con
todo mi corazón hacerlo, no podía y desvié la vista.
-Es mejor que me
dejes, con Jared estaré bien- Pasaron unos segundos en los cuales podía seguir
sintiendo como sus ojos me miraban impacientes, impotentes. Pero luego
salió del salón dando un fuerte portazo.
-Qué carácter que
tiene- Continuo hablando Jared mientras se acercaba más a mí, saco un pañuelo
de su bolsillo y me lo paso por la frente- Lo siento, sé que debe ser molesto,
pero ya comprenderá que no debe acercarse a ti, será mejor una vez
que pierdan el contacto- Tenía tanta rabia, pero estaba muy débil como para
gritarle, solo me puse de pie y me dispuse a salir de allí- ¿A dónde vas? Te
estoy hablando-
-Mientras más
pierdo el contacto con Castiel, más te odio y te quiero fuera de mi vida-
Entonces salí de allí, mientras mis lágrimas caían sin poder contenerlas.



