martes, 20 de noviembre de 2012

Capitulo 15 - "Ahora sí... todo comienza"

Agatha

No sé como, ni en que momento pero cuando abrí los ojos ya me encontraba fuera de la sala de clases, tenía la respiración entrecortada y mis sentidos demasiado agudos, sin darme cuenta choque con uno de los bancos que habían en el pasillo, el ruido que provoco me hizo sentir un dolor agudo en mis oídos y como acto reflejo quise acallarlo, con una de mis manos lo tome para que no siguiera sonando, pero al apoyarme en él ejercí tal fuerza que la madera del banco se hizo pedazos en mis manos, asustada lo solté y me aleje de él. Me sentía confundida, no sabía que es lo que me pasaba y si a eso le agregaba haber visto (literalmente) al chico de mis sueños... realmente me sentía colapsada. Corrí al único lugar en el cual me sentía segura, la sala de ensayo, me senté en el piso y abracé mis piernas para tratar de tranquilizarme, pero los ruidos perturbaban mi mente, realmente podía sentir todo lo que había a mi alrededor y aun más. Escuchaba el sonido del agua al caer por un precipicio, el viento soplando a través de las hojas de los arboles, escuchaba a un profesor castigando a un alumno o como uno de ellos tragaba un poco de sangre... sentía el aroma de la sangre como si la tuviera en mis narices y la quise como nunca antes, la garganta comenzó a quemarme y los sonidos se volvían cada vez más molestos... quería beber ya, justo en ese momento, necesitaba sentir ese sabor en mi boca. Me sentía realmente desesperada, todos mis pensamientos se mezclaron y giraban alrededor de uno... Sangre, todo giraba en torno a eso. Tome mi cabeza con ambas manos, tratando de taparme al mismo tiempo los oídos y no escuchar nada más. Deje de respirar, al fin y al cabo solo era una costumbre, no es como si me fuera a morir... Me sentía pésimo, como una prisionera en mi propio cuerpo y no sabía que hacer... necesitaba a Castiel.

Jared

El maldito lugar estaba al final del mundo, lejos de todo lo interesante, más que una academia parecía una cárcel... Quizás no por la infraestructura, ya que si era honesto realmente era hermosa y parecía la de un castillo... Aunque irónicamente los príncipes y princesas que pudieses encontrar allí no eran los que los humanos solían imaginarse. La academia era mi cárcel personal, donde se me enviaba para pagar mis pecados, en este caso como castigo por enamorarme de la mujer incorrecta. Mis padres que mandaban a este lugar con la esperanza de que la olvidara... como si eso fuera posible... Agatha era el amor de mi vida y eso no lo cambiaria ni aunque viviera cien millones de siglos... Saber que ella había muerto luego de que yo tratara de convertirla, saber que ella ya no estaría nunca a mi lado, por mi culpa, me volvía completamente loco... quisiera ser un poco más valiente como para poder acabar con mi vida y seguirla donde sea que estuviera... pero era un cobarde y solo me limitaba a llorar por ella cada día desde que se había ido de mi lado.

Dorian había decidido venir conmigo, yo realmente estaba molesto con él, solo se había limitado a ver lo que pasaba, ni siquiera defendió a su chica, si yo hubiese podido lo hubiese hecho... sin embargo ni siquiera me di cuenta como todo pasó. Sabía que había decidido venir para ver si lo perdonaba... no sabía realmente si eso pudiese pasar. El profesor con el cual tendríamos la primera hora de clase, nos esperaba fuera de la oficina del director, Dorian hablaba con él cómodamente, yo solo me mantenía en silencio, sabía muy bien que si eran así de amables era por que era el hijo del Rey, más que por que fueran así siempre con todos los alumnos nuevos... No me gustaba tener un trato especial por quien era... esa era una de las razones por la que me había enamorado de Agatha, ella me amaba sin saber quien era realmente.

Entramos a la sala y mis oídos se acoplaron al escuchar a tanta gente hablando a la misma vez, trate de manejar la intensidad de la recepción de los sonidos y entonces algo llamo mi atención "...esta loca, podría haberle dado a alguien" esa voz... yo sabía de quien era esa voz, sin embargo no podía ser posible, levante mi rostro y la busque con mis ojos hasta que la vi... era ella, no podía ser verdad... quise restregarme los ojos, pero sentí temor de que al cerrarlos desapareciera y fuera todo un sueño... No podía ser real, ella estaba igual de hermosa que todos los recuerdos que tenía de ella y los cuales repetía constantemente en mi mente, sin embargo esto era nuevo, jamás la había visto con un uniforme y mucho menos con el que debíamos llevar allí. Su cabello largo se movía acorde a sus movimientos y cuando giro para prestar atención al profesor, su sonrisa pura y amable me hizo sentir como si un golpe eléctrico atravesara por mi cuerpo, entonces ella poso sus ojos en los míos y la conexión se intensifico, no le pude sostener la mirada y me vi forzado a cerrar mis ojos por unos segundos, cuando los volví a abrir ya no estaba, aun así sentí una brisa, como si hubiese pasado a mi lado y dejado el rastro se su aroma. Dorian me dio un codazo "Vamos a sentarnos allí" dijo apuntando hasta un extremo de la sala donde habían dos asientos desocupados. Camine a su lado, sin sacarme la visión que había acabado de tener ¿Acaso es posible que allá sido real? y si lo era ¿Como podría ser posible que ella estuviera aquí?

Castiel


Me enfermaba recordar como ese idiota había tenido sus ojos clavados en ella, pero más me molestaba saber que a ella le hubiera afectado y era lógico que lo había echo, de lo contrario no hubiese salido corriendo de la sala sin dar alguna explicación al profesor. La hora de clase se me había echo eterna... aunque no sabía que es lo que haría al tocar el timbre. Si la seguía y veía que estaba bien y feliz y nerviosa por verlo y toda esa basura que sienten las chicas cuando están enamoradas o algo por el estilo, realmente no me haría responsable de que luego los encontraran a ambos descuartizados por algún lugar del establecimiento. Ahora bien, si optaba por no ir y resultaba que estaba mal y luego me enteraba de que me necesito y no estuve allí, él que aparecería muerto en algún lugar sería yo. Esto me estaba volviendo loco.

El timbre sonó y antes de que el profesor diera el pase para salir, yo ya había desaparecido de la sala, pero ¿Que haría? al final decidí seguir lo que mi instinto me dijera, así que la fui a buscar. Entre furtivamente al corredor de las piezas de las chicas... si estaba prohibido para los chicos estar allí, así que trate de hacerlo lo más rápido posible y a penas creí estar en una puerta que podría ser la de mi hermana y la de ella, entre sin siquiera golpear... groso error, no era la habitación de ella y la chica que se encontraba en ella se estaba cambiando, no alcance a decir nada, no me quedo más remedio que esquivar un zapatazo que salió de la nada, salí rápidamente y le pregunte a la primera chica que se me cruzó si sabía cual era la habitación de Agatha... ni siquiera sabía quien era, pff no me servía que esta niña fuera tan silenciosa, trate preguntar por mi hermana y resulto que todo el mundo sabía cual era su habitación. Cuando por fin llegue a ella resulto que no había nadie dentro, menuda perdida de tiempo. 

Se me ocurrió que tal vez hubiese ido al baño, por lo que camine hasta el baño de chicas y me quede esperando allí durante un tiempo, sin embargo no salía nunca. Volví a preguntarle a una chica pero, para variar tampoco sabía quien era Agatha y por más que la describí no pudo decirme si estaba allí alguien similar a ella. Así que al final me rendí, más que mal si no la encontraba era por que el destino no quería que lo hiciese, así que camine hasta la sala de ensayo, así por lo menos trataría de relajarme tocando alguna cosa. Sin embargo, al parecer el destino tenía preparado otra cosa, cuando abrí la puerta la ví sentada en el suelo, en una de las esquinas de la sala, se veía realmente acabada. A penas escucho el sonido de la puerta al cerrar, centro sus ojos en mi y corrió hasta que me abrazo fuerte "Ayúdame, por favor, no sé que me pasa"

viernes, 16 de noviembre de 2012

Capitulo 14 - "Fin de semana del infierno”


Castiel

Tenía unas ojeras que me delataban desde unos 10 kilómetros de distancia... Este había sido el fin de semana más asqueroso de mi vida, no había podido dormir casi nada, apenas cerraba mis ojos aparecía Agatha desnuda y cubierta solo por la guitarra... por lo menos esa era la imagen que más se repetía, pero realmente la veía de todas las formas más sexy que pudiese imaginar... Durante las noches debía levantarme más de 3 veces para darme un baño de agua fría y así poder bajar mi temperatura, el colmo fue cuando me la imagine en la ducha con el jabón en la mano lista para bañarme... después de eso ni las duchas me servían.

Normalmente el fin de semana me los pasaba en la sala de ensayos junto con Agatha. El día sábado intente ir, pero solo al verla mi cuerpo reacciono y las imágenes de mis sueños aparecían nuevamente... ya me dolían los músculos por la tensión y todo se volvía muy extraño ya que ella comenzaba a notar que algo me pasaba, incluso pensaba que seguía molesto por que no me contaba su sueño... Dios si yo lo único que quería en este momento era que los sueños ya no existieran... sus sueños ahora me tenían sin cuidado, eran los míos los que me preocupaban.

El día domingo Agatha no apareció por la sala de ensayos... aun así no pude tocar algo decente... hasta la guitarra causaba estragos en mi mente. Kaia fue la única que noto lo que me estaba pasando.

-Esto no es normal- Me dijo ese día domingo mientras estábamos solos en la sala.
-¿De que hablas?-
-Estas demasiado... no se como decirlo de una forma en la que no sientas vergüenza- baje mi rostro a penas entendí a lo que se refería.
-No es tu asunto así que déjalo así-
-Es que mira en el estado en que estas, parece que te hubiera pasado un camión encima-
-¿Y que quieres que haga? no lo puedo evitar-
-Ya... y si solo te la...-
-Quieres callarte. No voy a hacer algo como eso-
-¿Porqué no? no me vas a decir que no es lo que deseas-
-No quiero hablar de eso contigo-
-Lo que tienes no es nada que un buen polvo no arregle-
-Y como estaba diciendo, eso no es algo de lo que quiera hablar contigo-
-Eres atractivo, no creo que ella no quiera... solo insístele un poco de seguro que cede-
-No escuchas lo que te digo ¿verdad?-
-Ahora si después del polvo no te tranquilizas sería bueno que hablaras con alguien que tenga más experiencia... aun así es mejor confiar en que con el polvo se te pasara-
-¿Y que sabes tu al respecto?- Entonces abrió sus ojos como platos... que yo supiera ella no había tenido novio... pero creo que me había perdido alguna parte de su historia.
-Lo que yo sepa no te incumbe- Entonces se levanto y salió de la sala... yo salí seguido a ella... con las guitarras ahí no podía permanecer más tiempo encerrado en ese lugar.

Para calmar mis... bueno lo que sea que me esté pasando decidí hacer ejercicio, así que prácticamente pase la noche de domingo a lunes corriendo alrededor de la academia, cuando fue la hora de ir a la escuela, me di un baño... si un baño helado... me estaba comenzando a despedir definitivamente de lo que significaba tener calefón, y me fui a clases. Entrando en la sala vi que Agatha aun no llegaba a la sala de clases... eso era bueno, sin embargo no tardo mucho en sentarse a mi lado.

-Hola ¿Que tal estas? pareces enfermo- me dijo mientras sonreía y se sentaba en su pupitre... el ejercicio y la ducha helada se fueron al carajo.
-ho...ho...hola-
-¿Te pasa algo?- Me dijo mirándome extrañada- No me digas que sigues enfadado-
-¡Agatha!- Kaia la llamaba desde la puerta de la sala, entonces me vio y me cerro un ojo... quise matarla- ¡Se te quedo el estuche encima de la cama!- Se lo lanzó desde donde estaba y cayó justo sobre la mesa- Me debes una, me voy-
-Tú hermana esta loca, podría haberle dado a alguien- No alcance a contestar, entonces el profesor entro, saludo y para mi desgracia  presento a dos alumnos nuevos.
-Me llamo Dorian y este es Jared, espero nos llevemos bien- "si claro" pensé, entonces me fije que el tal Jared había quedado mirando fijo y con ojos desorbitados a Agatha. Escuche el ruido de la silla al arrastrarse y entonces fue como si una briza hubiese pasado frente a nosotros, Agatha había salido velozmente de la sala... Menudo día que había escogido para incrementar sus poderes... Si había salido arrancando así era lógico que de verdad era él el chico de sus sueños... Los celos me inundaron.

Capitulo 13 - "Sueños acalorados"

Castiel

Salí de la sala antes de que siguiera cagandola más, cerré la puerta tras de mi y me apoye en ella. "Dios ¿que me estaba pasando?" mi mente no podía alejar su imagen desvaneciéndose frente de mi, escuchando aquellas palabras indescifrables en las que quizás allá estado repitiendo su nombre. Pero que me importa a mi que ella piense en él, por que hiciera lo que quisiera, yo no tenía por qué inmiscuirme... sin embargo... el solo pensar que ese imbécil estaba dentro de su cabeza hacia que mis puños se cerraran y picaran de las ganas de golpear a alguien, no, de golpear a alguien no, era de golpearlo a él. Después de un rato de estar apoyado ahí comencé a oír el sonido de la guitarra eléctrica... era extraño, yo realmente no sabía que ella la supiera tocar ¿Acaso sería que alguien entro por la ventana y estaba con ella? ¿Quizás fuera él? la sola idea me hizo enfadar, por lo que despacio abrí la puerta para espiar y ver si realmente era eso lo que ocurría, pero mi sorpresa fue verla a ella de espaldas con la guitarra apoyada en su pierna y afirmada por sus manos... ella estaba tocando. Ni siquiera sabía que podía hacerlo, siempre creí que ella solo tocaba la guitarra acústica, tampoco le pregunte si tocaba otro instrumento... me estaba volviendo loco y paranoico... totalmente paranoico, necesitaba salir de aquel lugar, alejarme de ella por un momento. Camine rápido a mi habitación y me tumbe en la cama, Nicolás, el chico con quien compartía cuarto por suerte no estaba en ella. Cerré mis ojos y coloque mi mente en blanco... totalmente en blanco, al final me dormí.

Ya era hora de clases, estaba retrasado como siempre, la verdad es que la clase de matemáticas que impartía un viejo calvo de unos 700 años me daban demasiado sueño como para colocarme nervioso por llegar tarde, más nervioso me ponía que me pudiesen castigar algún día... no por el castigo, más el temor era a que mi madre se enterase de aquello y me viniera a castigar personalmente... uff eso si era tenebroso. Camine con paso lento hasta la sala de ensayos, definitivamente hoy haría novillos. Abrí la puerta y me pareció estar equivocado de lugar. La sala estaba iluminada solo la luz que daban unas pequeñas velas me permitían ver el camino que formaban, al final de este estaba mi amplificador y sobre él estaba sentada de espaldas Agatha. Solo al enfocarla bien pude darme cuenta que estaba desnuda, su cabello negro como el azabache estaba tomado desordenadamente con una coleta, sin embargo algunos de sus cabellos caían de forma juguetona por su espalda hasta llegar a sus caderas y chocar con el amplificador. Al escuchar el sonido de la puerta al cerrarse voltio medio cuerpo y a mi casi me da algo. Realmente estaba desnuda, sin embargo la guitarra tapaba justo las zonas más ardientes de su cuerpo y lograban que mi imaginación se echara a volar respecto a lo que había bajo de ella... nunca había querido destruir una guitarra como lo deseaba en ese momento. "Eres tu" dijo mientras me sonreía, entonces voltio completamente, abrió sus piernas y coloco la guitarra justo entremedio de ellas, con sus brazos abrazo el diapasón y algunos de sus cabellos se mezclaron con las cuerdas "Te estaba esperando" entonces paso su lengua por los labios y sus colmillos crecieron hasta que ya no quedaban ocultos como normalmente solía verle. 
Sentía que la presión me estaba subiendo, avance por el camino que las velas me indicaban mientras observaba como la poca luz iluminaba su piel de forma majestuosa, comencé a desesperarme por tenerla en mis brazos, pero parecía que a medida que me acercaba más a ella, esta se alejaba. Sentí que fueron los minutos más largos de mi vida, hasta que por fin llegue hasta ella. No se levanto, solo me miraba con aquellos ojos que me dejaban loco y con una sonrisa en los labios que me invitaba a que yo mismo la tomara y la atrajera hasta mí. Estaba completamente excitado de tan solo verla así, me importo nada la guitarra, la tome desde donde pude y lo tire lejos... Entonces la vi al completo, totalmente desnuda y solo para mi, no me pude contener más y la levante hasta que quedara a mi altura y comencé a besarla desenfrenadamente, sentía como sus labios respondían a mis besos, cuando introduje mi lengua a su boca sentí el cambio de su respiración y como comenzó a agitarse conmigo. Sus manos y las mías divagaban por nuestros cuerpos. Mis colmillos aparecieron y se sumieron en la profundidad de su cuello, su sangre era única, deliciosa, dulce, espesa y muy fragante. Era lo mejor que había probado en mi vida. Podía sentir la fuerza de su sangre drenándose hasta mi boca, hasta mi lengua. Me encontraba completamente exhorto por esta nueva sensación cuando ella me mordió, sentí el dolor profundo que eso me provocaba pero no duro más de diez segundos y luego se volvió en algo totalmente placentero y ya no podía aguantar más, necesitaba más, quería más y lo quería ahora, sin darme cuenta ya me encontraba completamente desnudo, la tome de la cinturas y la levante para que sus piernas rodearan mis caderas, ella se agarró de mi con fuerza, volví a besarla apasionadamente y me prepare para unirme a ella, pero entonces todo se volvió borroso, me vi obligado a cerrar mis ojos y cuando los volví a abrir, estaba tirado en mi cama, con los ojos fijos al techo...

-Agatha te trae de los pelos, parece- Nicolás estaba sentado n su cama mirándome con atención, me levante inmediatamente a penas lo oí.
-No sé de que hablas-
-A ver si entiendes "¡oh, Agatha! si... si... Ven aquí... si... oh"- 
-No te metas en mis asuntos- Me encerré en el baño. Me sentí avergonzado y cuando me mire al espejo, fue peor... tenía una pinta de que hubiese estado toda la noche en eso... tenía el rostro totalmente agotado. ¿Que pasaba por mi cabeza para soñar algo como eso? de solo recordar su imagen, sentía el calor fluir dentro de mi. Me estaba volviendo loco.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Capitulo 12- "Castiel"


-Dímelo de una vez, de verdad no estoy bromeando-
-No te lo diré- Le dije mirándole directamente a los ojos, entonces uno de sus puños paso rozando velozmente una de mis mejillas y golpeo directo a la muralla.
-No me hagas perder la paciencia, esto es importante ¡Demonios!-
-¿Que vas a hacer? ¿Obligarme?-
-No me tientes- Dijo dando una media sonrisa que en él se vio muy amenazante.
-¿Que puedes hacer? ¿Acaso vas a golpearme para que te lo diga?-Cuando lo dije no pensé que su reacción seria la que mostró. Sus brazos flaquearon y me soltaron velozmente, entonces se alejó de mí.
-Jamás haría algo como eso- lo dijo molesto.
-¿Estas seguro?-
-¿Porque sueñas con él?-
-¿Que? ¿Como crees que puedo saber eso?-
-¡Demonios! ¿Porqué debe aparecer en tus sueños? eso no es bueno-
-¿Porque dices que no es bueno?-
-No lo sé... no me gusta que tengas alguna relación con él-
-¡Oh!- me sorprendí con su respuesta y él se dio cuenta por lo que comenzó a justificarse tontamente.
-O sea, no es que me afecte personalmente, a mi de verdad me da igual con quien estés, es solo que él es... él es distinto a nosotros...-
-¿Querrás decir a ustedes? yo aun no formo parte de nadie, no se nada de esta vida además de lo que ustedes me han dicho, y la verdad es que nadie me asegura que lo que me dicen sea cierto-
-¿No confías en nosotros?-
-No confío en nadie... es solo que... ponte en mi lugar, de un día al otro tengo que asimilar que soy un vampiro y que todo el mundo en el que creí alguna vez realmente no existe-
-Si existe-
-¿De que me sirve si ni siquiera puedo vivir en él?-
-Entiendo a lo que te refieres, sin embargo no puedes hacer nada al respecto, debes continuar con la vida que tienes ahora, desarrollar tus talentos y superarte como vampiro. Ahora, sobre a que lado perteneces, lo siento pero ya no tienes opción, eres de nosotros-
-Creo que eso me toca decidirlo a mí-
-Claro, tienes opción pero si quieres vivir no pienses en irte al otro bando. Sabes demasiado de nosotros como para que mi madre te deje en paz- Eso me dio miedo, claramente era una amenaza y él también se dio cuenta de aquello.
-Mira por ahora, vamos a dejar el tema ¿si? solo necesito que me prometas algo- pidió mientras se acercaba cada vez más a mi.
-Dime ¿que quieres que prometa?-
-No te acerques a él, no dejes que tus sueños te hagan acercarte a él, no lo soportaría... prométemelo-
-¿Porqué no lo soportarías?-
-Tu solo promételo... hazlo-
-Lo prometo-Me sonrió, tomo sus cosas y salió de la sala.

Castiel era un bruto de esos que te dan miedo y a pesar de que me mantuve firme al no  contarle mis sueños, realmente me había costado no hacerlo... Desde mi corazón sabía que podía confiar en él, lo tenía más que claro, sin embargo no por eso debía revelarle todo de mí y mis sueños eran una de las pocas cosas que aun podía mantener solo para mí.
Tener a Castiel tan cerca de mí, tan pegado uno al otro, estaba trayendo consecuencia de las que no sabía como hacerme responsable. Mi cabeza se volvía un revoltijo al pensar en él y si me cabeza estaba así, mi corazón pareciese que un tornado estaba pasando por él. Era guapo, realmente guapo, muy atractivo y no tan solo físicamente, también era algo de actitud, ese que se yo que tienen todos los chicos rebeldes de las escuelas, ese que llega tarde a clase, que no cumple con el uniforme establecido, el que siempre se debe quedar en la sala de detenciones al finalizar el horario escolar. Ese era Castiel, pero detrás de esa fachada de tipo duro, algo me decía que en realdad él no era solo eso, cuando lo veía siendo atento conmigo, trayéndome sangre fresca para beber o cuidándome cada vez que me desmayaba, siempre era él quien estaba ahí cuando despertaba. Y por sobretodo cuando tocaba la guitarra, cuando tarareaba una canción y me miraba a los ojos al hacerlo.
Me aleje de la muralla donde había quedado luego de que Castiel saliese de la sala y me acerque a una de las guitarras eléctricas, con Castiel solo tocaba la acústica, él no sabía que podía tocar más que solo eso, era una de las cosas que no había dicho... me senté y comencé a tocar lo primero que llego a mi mente... Far Away de Nickelback una de mis bandas favoritas...