miércoles, 13 de febrero de 2013

Capitulo 24 - "¿Una solución?"

Agatha

Aun sentía dolor en mi cuerpo. Después de que Jared terminara, me di vueltas y vomite en el piso "¿Estas bien?" ¿Qué clase de pregunta estúpida era esa?. Seguí vomitando un poco más, cuando termine me limpie la boca con una de sus ropas, me puse de pie y  me vestí, no pude evitar verme al espejo, estaba hecha bolsa, mis labios estaban manchados de sangre seca y desde mis ojos caía más sangre... Salí corriendo de allí. Lo que había pasado me esta destruyendo, de sentía tan sucia. Corrí hasta mi pieza, entre al baño y llene la tina con agua, me hundí en ella tratando de olvidar, pero era imposible...

Ya había pasado la hora de dejar la carta en el casillero de Castiel... ¿Qué pensaría él? Me avergonzaba tanto pensar que alguna vez se enterase de esto... Era mi primera vez y había sido un asco. Me costaba respirar y cuando cerraba los ojos volvía a recordar todo, una y otra vez. Los días fueron pasando y yo no tuve valor de escribirle a Castiel ¿Para qué? Seguro preguntaría que me pasaba, por qué no le había escrito, pero yo no podía decirle, no era capaz. 

Pasaron dos meses desde aquel incidente, dos meses desde que todo comenzó... Esa no era la única vez  que había ocurrido, ahora pasaba todas las semanas, un día a veces dos y cada vez era peor. Jared me ordenaba constantemente que no me alejara de él, seguramente si alguien nos veía desde fuera pensaría que eramos pareja, esto era una de las cosas que más me herían.Ver la mirada de Castiel cada vez que Jared me besaba en publico, su duda, sus ganas de venir a preguntar que pasa, podía ver como presionaba sus puños aguantando. Él me conocía y era lógico que no creyera toda la farsa que Jared había armado, sin embargo eso no evitaba que se sintiera mal.

Tome mis libros y entre a la sala en la que tenía clases, Historia Vampíricas I. La profesora Eduvigis era quien estaba a cargo, normalmente sus clases me entretenían bastante, nos contaba historias que la mayoría de los chicos conocían salvo por algunos (como yo) que habían sido convertidos recientemente, obviamente los últimos eramos quienes nos divertíamos  para los demás era realmente una lata. La profesora entro y escribió en la pizarra el tema que trataríamos ese día.

 Los rebeldes y la falla de sus creadores

Luego comenzó a separarnos en parejas cuando llegó a mi nombre me emparejo con Castiel... Mierda... Ambos tratamos de pedirle que nos pusiera con otra persona pero ella no escucho razones... No tendría más remedio que hacer el trabajo sola. ¿Tema? Adara, la engañadora. Ni idea de quien era, pero tendría que pasar una semana en la biblioteca tratando de investigar sobre ella ¿Quien era? ¿Cuál era su origen? ¿Por qué era conocida? ¿Qué había hecho? ¿Quien era su creador? ¿Cuál fue su punto débil? etc... Seguramente Castiel sabría mucho más de ella que yo, ¿Sería demasiado pedirle que se encargara él del trabajo y el próximo lo haría yo? Saque un papel y escribí, luego se lo pase a uno de mis compañeros para que se lo hiciese llegar, al rato me llegó de vuelta con su respuesta "no te preocupes" Bien por lo menos tendría un peso menos. 

La semana comenzó a avanzar, mañana tenía examen de Cívica, obviamente enfocado al gobierno Vampírico, era realmente un asco, de partida la política no era lo mio y para añadir no es mucho lo que se pueda estudiar, todo era una monarquía, prácticamente estudiaba mucho sobre las familias y sus "grandes" logros. Tome mis libros y me fui hasta la biblioteca, encontré un buen lugar y me quede allí durante unas dos horas. Cuando ya estaba dando por terminada mi hora de estudio, vi a lo lejos a Castiel, parecía concentrado en un libro viejo y grande ¿Estaría haciendo nuestra tarea? Me sentí un poco culpable. Se le veía realmente concentrado, pero entonces volteo su rostro y me miró directo a los ojos, cerró el libro y se levanto. Trayendolo consigo camino hasta mi con paso decidido, a medida que se acercaba comencé a sentirme mal, pero él no se detuvo, solo lo hizo cuando estuvo a mi costado, dejo el libro sobre mi mesa mientras mi estomago se revolvía "Lo siento, pero debes ver esto, aunque no me guste, lee la página 689" Antes de que pudiera vomitar, se fue. Tome el libro, era bastante gordo, busque y me asombre al notar que ni siquiera llegaba a la mitad. Lo abrí en la página que me había dicho. Adara, decía como titulo y bajo este un montón de pequeñas letras, algunos dibujos intercalados de una mujer alta, sexy, de pelo oscuro y largo. En la primera imagen estaba de pie atrás de un hombre grande, fornido que se veía mucho más poderoso que ella, la mujer se veía completamente sumisa. Pero en la siguiente imagen ella estaba sobre él y sus colmillos sobresalían de sus labios, su mirada era feroz y la de él lujuriosa. Preste atención a los títulos.

Rasgos sublimes                                                                
                                                      La sumisión en su vida

                              Los primero indicios                         Fingir amor
                                                             Su liberación
                                                                                                  El castigo

Cada uno de ellos me había llamado profundamente la atención pero cuando leí "Su liberación" Me detuve y comencé a leer. Resulta que Adara era una mujer griega, la cual poseía una belleza majestuosa  durante su vida mortal muchos creían que era hija de algún Dios pero los vampiros sabían que eso no era real. Por su infinita belleza muchos se veían tentados a convertirlas pero siempre que alguno lo intentaba quedaba tan encandilado con su belleza que luego no recordaban a lo que iban  Eustace era uno de sus más grandes admiradores, pero siempre solía contentarse con su compañía más que con querer su sangre, hasta que un día los padres de Adara la comprometieron con un chico del lugar y eso desato la furia de Eustace. Quien sin poder aguantar aquello se llevó a Adara lejos del lugar y la convirtió. Eustace se volvió loco al ver que Adara no lo quería y que a pesar que la había convertido ella solo seguía pensando en su ex novio y la vida que podría haber tenido a su lado. Pero con el tiempo Adara se mostró enamorada de él y le consentía en todo, lo conquisto y el callo en sus redes, entonces un día Adara lo embriago de pasión y al estar ambos en esa situación ella, sin que el lo notara comenzó a besar su cuello, a saborearlo hasta que sus colmillos se asomaron y antes de que él pudiera notar el curso que la situación estaba dando ella lo mordió y a pesar de sus gritos, no pudo hacer nada. Adara había quedado libre de su poder y él se había quedado sin ella. Sin embargo Adara había cometido un crimen, había desobedecido la leyes, ya que un iniciado solo es liberado pro pleno consentimiento de su creador, de lo contrario el iniciado es condenado a muerte por decapitación  Adara fue acusada y sentenciada a morir hace ya mucho tiempo, pero su historia queda en el recuerdo como la única vampiresa que se declaro libre por su voluntad. 

¿Podía yo ser como ella?

jueves, 31 de enero de 2013

Capitulo 23 - "¿Como dejarla ir?"

Jared

Todos los días la veía sufriendo y me partía el corazón, de verdad la amaba, con todo mi corazón, pero sentía que Castiel me la estaba quitando y no lo aceptaría. La obligue a separarse de él, a no poder verlo y no me importo que se sintiera mal. Actué egoístamente, sin embargo no podía echarme atrás, si ahora le quitaba esa orden iría corriendo a los brazos de ese.

Salí de una de las clases que no teníamos juntos y la vi fuera de la sala de esgrima, estaba inclinada vomitando en un tacho de la basura. Me acerque.
-¿Estas bien?- Me miro con odio.
-¿Eres idiota?-
-Ven déjame ayudarte- Le dije tratando de levantarla, pero ella enseguida me aparto.
-No me toques... Cuando estoy cerca de Castiel me pasa esto porque tu me lo haces... Cuando te veo me dan ganas de vomitar pero naturalmente... Me das asco- Sus palabras se clavaron en mi como dagas.
-No digas eso, no me digas eso-
-Te odio Jared, por lo que me hiciste y lo que me haces-
-Lo hago por que te amo-
-Mentira... el amor es puro, no egoísta y tu esto lo haces para tu propio beneficio, no piensas en mi en ni un minuto-
-Se que te hago daño, pero no puedo dejarte ir, menos con ese tipo-
-Nunca he tenido nada con Castiel, solo somos amigos, pero gracias a tus celos desmesurados ahora lo comenzare a ver de otra forma-
-No podrás hacer nada con él-
-Si, pero tampoco tu tendrás nada de mi-
-Te amo, Agatha-
-No mientas-
-No lo hago-
-Tu solo te quieres a ti mismo-
-Te quiero, solo te quiero a ti-
-Pero yo no-
-No mientas, tu me querías-
-Tu lo has dicho, te quería... es pasado. ¿No dicen que del amor al odio hay solo un paso? ¡Que frase más cierta!-
-No puedes odiarme-
-Observame- Entonces se marcho dejándome allí parado y perplejo.

Durante al menos un mes trate de acercarme a ella como pudiera, pero no lograba nada, alguna veces nos tocaba hacer trabajos juntos, ella solo me ignoraba y los hacia sola. Simplemente había comenzado una guerra en la que estaba predestinado a perder, aun así no me daría por vencido. Llame a una tienda de flores y les pedí que enviaran cien rosas rojas a su nombre, con una tarjeta que dijera "Soy un estúpido y egoísta, tienes razón... Aun así te amo". Su reacción no fue la que esperaba. Estaba con Dorian sentados en el patio, mientras esperábamos el cambio de clases. Entonces ella llego acarreando todas las rosas y las arrojo sobre mi.

-¿Crees que con una cuantas rosas vas a arreglar mi vida?-
-Agatha...-
-Cállate, ya me tienes harta, eres un maldito psicópata  olvídate de mi por que nunca me tendrás, jamás. Hasta Dorian sería capaz de tenerme antes que tu- Eso me volvió loco y mi paciencia se agoto por completo, ella sería mía y de nadie más.
-Te callas tu, es una orden, justo como lo que te diré ahora. Presta atención. Ve a mi cuarto-
-¿Que?-
-Es un orden de tu creador- Entonces agachando la cabeza en contra de su voluntad, comenzó a caminar hasta mi cuarto, yo la seguí siempre.
-Quítate la ropa-
-No-
-Hazlo- Entonces comenzó a hacerlo sin tener las fuerzas para detenerse, sin embargo por su rostro caían lagrimas de sangre. Quedo en ropa interior delante mio, jamás la había visto así, realmente era perfecta, aun así la situación no era lo que yo quería -Tiéndete en la cama-
-¿Que me vas a hacer?-
-¿No decías que nunca serías mía? Te demostrare que eso no depende de ti-
-No puedes hacerme esto-
-Ponme a prueba-

Entonces no me contuve más, me lance sobre ella y le hice el amor. No fue como siempre lo imagine, en mis sueños ella normalmente no lloraba y mucho menos debía ordenarle todo lo que debía ser, aún así sabía muy bien que esto no lo hacía por placer, lo hacía para que supiera que ella era mía. 

jueves, 24 de enero de 2013

Capitulo 22 - "Cerca pero distanciados"

Agatha

Estaba cansada, agotada, seguía con las molestias de lunes a vienes mientras me encontraba en la misma sala que Castiel, durante los recreos trataba de alejarme de él para aliviar un poco el malestar, pero en ese momento se me acercaba Jared y me causaba un malestar mayor. Extrañaba a Castiel, ya me había acostumbrado a su presencia en mi vida, a pasar largas tardes en la sala de ensayos juntos, necesitaba beber una taza de sangre tibia junto a él, cada día me sentía más sola.

Los fines de semana eran los días en que mejor me sentía, pues ahora que Kaia sabía el porque de mi malestar, supuse que Castiel también estaría enterado, por lo cual ya no me perseguía como antes y trataba de alejarse de mi, no sin antes mirarme de reojo y sonreír fugazmente. Una tarde Nicolás se acerco a mi y me entrego una nota "No te imagines cosas que no son, no es mía, es de Castiel" luego se fue de la misma forma en que llegó, sin siquiera notarlo. Abrí la carta con temor de que me pudiera dar algo, no sabía como las ordenes de Jared me afectaban y eso me mantenía continuamente en incertidumbre. 

"Agatha:

               Hola... La verdad es que no soy bueno realizando este tipo de cosas, así no sé por donde comenzar... Quizás con un te extraño... Se que no estas enojada conmigo como creí. Kaia me explico la situación, de verdad lo lamento, estoy furioso solo quisiera tener la oportunidad de poder descuartizar a Jared con mis propias manos... Lo siento, se que de alguna forma debes sentir algún cariño por él, más que mal es tu ex... ¿Por que es tu ex, verdad? Bueno no importa eso realmente no debería ser asunto mio, es solo que.... Bueno no importa realmente... ¿Estas bien? ¿Te has sentido mejor ahora que no estoy tan cerca tuyo? Espero que si, quiero que esto valga la pena... Creo que me acostumbre a tenerte cerca... La sala de ensayos ya no es lo mismo sin ti... Supongo que también extrañas tocar instrumentos, si lo haces dímelo  quizás podamos formar turnos para usarla, sin necesidad de toparnos...
                 Agatha, no sé realmente si tu también me extrañas, pero yo de verdad lo hago, y mucho... Necesito hablar contigo aunque sea un segundo del día, saber lo que pasa por tu cabeza... Es por eso que ahora estoy haciendo esto... Tu sabes que no soy de este tipo de chicos, lo romántico no va conmigo... pero estoy tratando... lo hago por ti... te escribiré todos los días, te contare lo que hago y como te extraño... Lo haré siempre y cuando a ti no te moleste...Si lo hace no contestes esta carta... pero si quieres que mantengamos este contacto, por favor escríbeme y para que Jared no lo note, solo dejalo en mi casillero... yo lo revisaré todos los días a la ocho de la noche, yo dejare la respuesta todos los días a las siete y media... Estaré esperando...

Castiel

PD: Hoy tocare una canción para ti en la sala de ensayo... solo tocare eso, por si no alcanzas a escucharla... solo tienes que quedarte fuera de la sala, yo dejare la puerta medio abierta para que pueda oír...espero lo hagas... lo haré siempre... también quiero oírte cantar."

Mientras leía esto me sentía acelerada, quería correr para estar cerca de él... también quería oírlo  también lo extrañaba... ¿Que me estaba pasando? 

Camine hasta la sala de ensayo a paso moderado para que no se notara mi desesperación y cuando por fin estuve cerca, vi como la puerta estaba a medio cerrar, me senté apoyándome en la pared cerca de la puerta, pero sin mirar hacia adentro y entonces escuche su voz y esa canción... Tomé mi cuaderno, un lápiz y comencé a escribir. Quizás no podría verlo, ni tocarlo, pero esto me hacia sentir cerca de él... Y lo necesitaba.

martes, 15 de enero de 2013

Capitulo 21 - "Mi deber"

Castiel

¡Demonios! esto me pasaba por atarantado, pero es que me dio tanta rabia que ni siquiera me di cuenta cuando ya lo estaba golpeando... Ahora tenía tiempo para meditar lo que había hecho, eso me había dicho el director mientras me hacía esperar en una sala vacía a que llegara mi madre... Si mi madre, no podía creer que estaba esperando a que llegara mi madre a reprenderme como si aun tuviera cinco años. Sabía que me había metido en problemas, lo sabía y eso me estaba carcomiendo los nervios, sin embargo no me arrepentía de lo que había hecho, ese imbécil se lo merecía, ahora solo tenía que pensar en una excusa valida para mi madre, aun así no se me ocurría nada.

La puerta se abrió y entro el profesor acompañado de mi madre "Normalmente solo se limita a saltarse clases o salir de los salones sin informar nada, sin embargo hoy sucedió esto y aunque sea la primera vez queremos que sea la última y es por eso..." él siguió pero mi madre giro la cabeza hasta verme fijo a los ojos... sentí terror y sin darme cuenta me puse de pie y di un paso hacía atrás, pero era algo estúpido, ella era mucho más veloz que yo, los años la había hecho mucho mejor y yo solo era un niño a su lado. La cachetada que me dio me dejo con la cara hacía el otro lado y el profesor se quedo callado, fue el silencio más incomodo que podría haber. Mi madre me tomo la cara con una de sus manos y me hizo observarla directamente a los ojos.

-¿Qué hiciste?-
-Creo que será mejor que los deje por unos minutos para que tengan una conversación privada- Él profesor seguramente ya había notado que mi madre era de temer y que era mejor que no la interrumpiera.
-Mamá, solo deja que te explique-
-¿Qué me expliques que?- Me  soltó el rostro con tanta fuerza  que caí sobre la mesa y me golpeé en el estomago - ¿Aun no entiendes que debemos pasar inadvertidos? ¿Como se te ocurre hacer algo como eso?- Me quedo mirando y supe que quería que le respondiera y por más que se me había salido el aire con el golpe, debía responder, tenía que hacerlo, así que tome aire.
-Lo sé, es solo que me deje llevar, no lo pensé y actué de forma impulsiva, cometí un error-
-¿Cometiste un error? Escúchame Castiel, y hazlo bien ¿Entiendes? Si tu llegas en algún  momento a delatarnos... - Se detuvo un momento para respirar apesadumbradamente, coloco una mano en su cintura y me miro con tristeza.
-No lo haré- Dije en voz baja.
-¿Qué dijiste?-
-Nada mamá-
-Dime que dijiste-
-No lo haré, no los delatare-
-No es que tu le digas a alguien sobre nosotros, son tus actos los que nos delatan-
-Se que me equivoque, lo siento-
-Pedir disculpa no siempre te ayudara, mejor evita volver a hacer algo como esto-
-Si-
-Ahora explícame porque hiciste eso-
-¿Cómo?-
-¿Por que golpeaste justamente al hijo del Rey?-
-No lo soporto-
-Trata de hacerlo-
-Si-
-Creo que es mejor que me vaya, supongo que ya quedo claro todo entre nosotros y no volverás a hacer otra estupidez-
-Si mamá-

Sentí un alivio cuando por fin se iba, pero justo en ese momento se abrió la puerta de la sala. ¡Mierda!

-Mamá, mamá, menos mal que no te has ido aun-
-¿Por qué? ¿También te metiste en problemas?-
-No es solo que descubrí algo sobre Agatha-
-¿Qué descubriste?-
-No es nada- interrumpí. Ambas me miraron, Kaia algo desorientada y mi madre con recelo.
-¿Qué quieres ocultar?- Me pregunto mientras volvía a caminar hacía mi.
-No es nada-
-No me ocultes cosas Castiel, Kaia habla-
-Si, es que Agatha fue convertida por Jared-
-¡¿QUE?!- Mi madre se voltio a mirarla y luego volvió a fijar la vista en mi- Tu... ¿Lo sabías?- No fui capaz de contestarle... mierda, mierda, mierda... ¿Porqué Kaia no podía cerrar su boca? -¡¿LO SABÍAS?!  ¡LO SABÍAS!- No alcance a reaccionar cuando volví a recibir otra cachetada, solo escuche el gritito ahogado de Kaia.
-¡Mamá! No le pegues-
-No te metas- Le dijo sin dejar de mirarme- ¿Por eso lo golpeaste? - Me quede callado ¿Qué podía decirle? ¿Si, le pegue por que le prohibió verme? Claro que no, seguro si le digo eso me llegaba otra buena, pero entonces dio un golpe sobre la mesa- ¡DIMELO!-
-Me gusta esa chica y al parecer yo le gusto a ella... él simplemente no lo puede soportar y la tiene...-
-...la tiene bajo su control-
-Sí-
-¿Ella es como cualquier otro iniciado?- Me miro fijo mientras continuaba- Castiel, más te vale que no me mientas... Sabes que finalmente me enterare y si lo hago por otro lado que no seas tu y ahora... Solo dilo ahora que tienes oportunidad de hacer las cosas bien- ¿Que podía hacer? derrotado me dispuse a contarle todo, cada detalle de los poderes que Agatha había mostrado y los que me imaginaba que tenía, Kaia seguía en la habitación en silencio, escuchando todo y asintiendo en algunos momentos, cuando termine mi madre sonreía extasiada- Esto es magnifico, tenemos a la chica de nuestro lado-
-Mamá, yo no estaría tan segura- Kaia me miró pidiendo disculpas con la mirada, aun así continuo- Creo que es por mi culpa, yo nunca le hice beber de alguien... siempre le di de mi reserva y bueno... no creo que este...-
-¿Tu reserva? ¡¿Tu reserva?! ¿Como demonios...? aaaaaaaaahhhhgggg- volvió a golpear la mesa- Bien vamos a pensar algo para tenerla de nuestro lado... -Entonces se volvió a fijar en mi- Dijiste que te gustaba- Oh, oh- Y que tu le gustabas a ella-
-No estoy seguro-
-Bueno consiguela, has lo que sea, si tienes que agarrarte a combos otra vez hazlo, ahora lo importante es ella, además ambos deben investigarla, en sus tiempos libres conozcan más de ella, su familia, hay algo que no la hace normal... Desde hoy tienen una misión y cada mes deben enviar un reporte sobre lo que averigüen-
-Mamá, para un momento ¿Quieres que espíe a mi amiga? ¿Quieres que mi hermano espíe a la chica que le gusta?-
-No me mires así, esto es nuestro deber, por eso fueron trasladados aquí, para ver si averiguaban algo y lo han hecho, ahora deben continuar- Y entonces se marcho... dejándonos sin derecho a replica. 

¡Demonios! Yo de verdad quería estar con ella... pero no así... no porque mamá me lo haya ordenado, si no por que realmente siento algo por ella... todo esto era una verdadera mierda y no tenía otra opción más que llenarme de ella.

domingo, 6 de enero de 2013

Capitulo 20 - "La razón"

Castiel

Dos semanas... Dos semanas en las que no la tenía cerca... presentía que algo no estaba bien, al principio creí que se había enojado por la broma que le había dicho cuando vi que andaba con un condón en su estuche, pero la verdad es que me sorprendí al ver algo así, si no se hubiera enfadado lo más probable es que eso me hubiese echo imaginar un montón de situaciones irreproducibles. Sin embargo se había alejado de mi, me estaba evitando. Después de que la encaré y le pedí que me explicase, quede mucho más preocupado, ahora además de no hablarme, sabía que no se encontraba bien y lo peor era que Jared se le acercaba cada vez que tenía oportunidad y aunque veía que ella no lo tomaba mucho en cuenta, de todas maneras me daba unos celos tremendos verlo tan pegado a ella.

Ese día Kaia se me acerco de forma algo extraña, la verdad es que no sabía que rayos quería y sus preguntas me tenían realmente mareado.

-Y... bueno ¿Como te fue al final?- Me preguntó
-¿Como me fue con que?-
-No te hagas, sabes a lo que me refiero-
-No, de verdad que no sé a que te refieres-
-Esta bien que te quieras hacr l tonto, es normal, pro vamos que soy tu hermana-
-No me estoy haciendo el tonto Kaia-
-Se que la primera vez es complicada, pero no creo que haya sido tanto como para no querer hablar de eso-
-¿Primera vez de que?-
-No me digas que no lo hiciste bien-
-¿Hacer bien que cosa exactamente?-
-Ya sabes, "eso"-
-¿"eso"? ¿Quieres decir "eso" de "eso"?-
-Claro, a que otro "eso" me referiría?-
-¿Y con quien carajos podría yo tener eso?-
-Pfff, pues con la chic con la que te lo pasas soñando... aunque si lo pienso mejor... desde hace un tiempo que no los veo juntos ¿Hiciste algo mal?-
-¿Te refieres a Agatha?-
-Claro... no me digas que no hiciste nada ¡Te lo deje todo listo!-
-¿Me dejaste todo listo para que hiciera "eso" con Agatha? ¿Como es que me dejaste todo listo exactamente?-
-No puedo creer que hayas perdido la oportunidad ¿Entonces que rayos hiciste con el condón que deje en su estuche?-
-¡¿Tu dejaste un condón en su estuche?! ¡Entonces no era de ella, sino tuyo!-
-Y que más da de quien fuera, solo tenías que usarlo-
-¡Me has metido en un problema con Agatha! ¿Acaso sabes desde cuando que no me habla? Será mejor que vayas y se lo expliques-
-¿Yo? ¿Y por que yo? si fuiste tu quien no supo utilizarlo-
-Kaia, ve a explicárselo  debe pensar que yo fui quien lo puse... además luego le hice una broma al respecto... oh por Dios no sabes las ganas que tengo de asesinarte- Era cierto, quería matarla, todo se había complicado desde ese momento y era su culpa- Ve ahora, Kaia, ve- Le grite.
-Esta bien, esta bien, hablare con ella. Al final solo te estaba haciendo un favor, no es para que te enojes-
-No vuelvas a hacerme favores, lo haces de nuevo y te juro que no te darás ni cuenta cuando te saque la cabeza, entendiste, ahora búscala y habla con ella-
-Esta bien- Dijo a regañadientes y salio en su búsqueda.

Después de quedarme solo por un momento me di cuenta que lo peor sería dejarla sola con Agatha así que mejor la seguí pasar escuchar desde lejos que rayos le decía. Cuando la vi ya estaban conversando, así que me coloque en posición de escuchar, pero sin ser visto.

-...condón en tu estuche... lo siento, estuvo mal, pero pensé que necesitaban una ayuda... creo que solo empeore todo, pero no es culpa de Castiel, no te enfades con con él-
-¿Que condón?- 
-¿Como que condón? Castiel me dijo que estabas molesta con él por eso-
-No estoy molesta con Castiel-
-¿Y entonces porque estas tan distante de él?- Eso era justo lo que yo quería saber. Si realmente no recordaba lo que yo creía que era el problema, ¿entonces que demonios es lo que le pasaba?.
-Es... solo... no sé si deba contartelo-
-No se lo dire a nadie, puedes confiar en mi-
-No es que no confie, solo no sé is pueda hacerlo-
-Solo hazlo-
-Yo... mi creador...-
-...¿Tu creador? ¿Encontraste a tu creador?-
-Si-
-¿Quien es? ¿Lo conozco?-
-Si-
-¿Quien es?-
-mmm... solo...-
-...No se lo dire a nadie, lo prometo-
-¿Ni a tu madre?-
-Ni a mi madre-
-Jared... es él mi creador-
-¡Jared! ¡JARED!-
-¿Quieres callarte? dijiste que no se lo dirias a nadie-
-Lo siento, lo siento, no lo pensé... solo fue mi reacción... pero ¿Como es eso posible?-
-Si no lo sabes tu, creo que yo menos, pero es él estoy segura-
-Entonces... tu... podría ser que tu seas...- Un interruptor hizo clic en mi cabeza... sabía lo que estaba pensando Kaia y no podía creer que yo no lo hubiera pensado antes, eso explicaría los extraños síntomas que tiene... pero también significaría que yo no tendría ni una posibilidad con ella, solo pensar en eso me enfurecía.
-¿Que yo sea que cosa?-
-Oh... este... nada no me hagas caso, pero ¿que él sea tu creador en que se relaciona con que estés alejada de Castiel? ¿Por que no me vas a negar que te gusta mi hermano?-
-Yo... No sé si sea que me guste, solo sé que quisiera estar cerca de él pero no puedo-
-¿Por que?-
-Porque mi creador me lo prohibió-
-¿Por que?- Yo no necesitaba la respuesta, lo sabía, ese imbécil estaba celoso de nosotros y por eso quería alejarla de mi. Yo mejor que nadie sabia lo que era intentar desobedecer una orden de tu creador. La rabia exploto dentro de mi y sin siquiera darme cuenta fui a buscarlo. Cuando lo vi lo empuje contra la muralla, pasando a llevar todo lo que había en su camino, callo de espalda al suelo y me miro con cara de odio, pero ni siquiera me detuve camine hasta el y tomándolo del cuello lo levante y golpee contra la muralla sin soltarlo, lo sostuve y con mi man desocupada le di un combo en todo su rostro.

-Más te vale que la dejes en paz- 
-Si la dejo o no en paz, no es asunto tuyo- No pensé que me respondería.
-No hagas esto con ella, no tienes derecho-
-Te equivocas, el que no tiene derecho eres tu, ella es mía-
-Le haces daño-
-Si quieres aliviar su sufrimiento, basta con que te apartes de ella-
-No lo haré, ella no es de tu propiedad-
-Ella es mía y voy a hacer con ella lo que quiera, ahora suéltame  Lo solté y él comenzó a ordenar su ropa entonces me gire y le volví a dar un combo que lo dejo tirado en el piso. Me coloque sobre él y continué golpeándolo hasta que sentí que alguien me alzaba con fuerza, era uno de los profesores.
-¡Castiel, vete a la dirección de inmediato!- Mierda... esto me traería problemas.