sábado, 22 de diciembre de 2012

Capitulo 19 - "Mareos, mareos y más mareos"

Agatha

Había pasado una semana desde que Jared me había prohibido estar cerca de Castiel y se estaba convirtiendo en un verdadero martirio. Al principio no tome en cuenta lo que me había dicho y después de salir de su cuarto corrí a la sala de ensayo, Castiel estaba allí como lo había prometido. Al principio no sucedió nada por lo que me senté a su lado, el me ofreció una taza de sangre caliente y luego siguió con el arreglo de una partitura que desde hace unos días se encontraba revisando. Bebí un poco y me quede un  momento observándolo, desde ahí comenzó el problema, me empecé a sentir algo mareada, pero el parecía no darse cuenta "Tienes un lápiz que me prestes" me dijo, sin responderle saque mi estuche del bolso que tenía a mi lado, seguramente él lo había traído desde el salón (Yo había salido dejando todo eso allí). Mientras más me movía más me mareaba, abrí el estuche y note algo que no era mío, era un condón ¿Qué demonios hacia algo como eso en mi estuche? ¿Lo habría puesto él allí? Entonces sentí como su mentón se apoyaba en mi hombro "¿Tienes un lápiz o no? ¡Oh! ¿Qué es eso? ¿Es tuyo? No creí que fueras de ese tipo ¿Siempre lista? jaja", Si me hubiese sentido mejor seguramente le habría dado un puñetazo, pero el tenerlo cerca me hizo sentir peor, me pare deprisa y me aleje un poco de él "¿Estas bien? Solo era una broma" me dijo mientras se acercaba y yo peor me sentía... Termine por salir corriendo al baño y vomite todo lo que tenía dentro, o sea, sangre, sangre y más sangre.

El resto de la semana no mejoró, teníamos clases juntos, por lo que me pasaba la mitad del día mareada y apenas tocaban el timbre corría de vuelta al baño para seguir vomitando. Podía sentir los ojos de Castiel pegados a mi espalda, esperando el momento preciso para poder preguntarme que me pasaba y yo solo quería explicarle, pero no era capaz de hacerlo, no me podía mantener bien cerca de él.

Un día después de clases no pude escapar, me tomo del brazo y me metió a una sala que se encontraba vacía en ese momento.
-¿Estas enojada? ¿Por qué me estas evitando? Te dije que era solo una broma, no es necesario que te lo tomes así de mal...- El seguía excusándose de algo que a mí ya se me había olvidado, pero no le podía decir nada, sentía que si abría la boca vomitaría frente él y sería demasiado vergonzoso - Dime algo...- Espero un poco a que yo hablara, pero no lo hice, me sentía demasiado mal y ya no podía aguantar más, trate de zafarme para correr al baño, pero él era fuerte y yo me encontraba dedil- ¿Te sientes bien? Estas muy pálida, casi transparente- Con mi cabeza conteste que no, entonces me soltó, pero ya no alcanzaría a llegar al baño, corrí a uno de los botes de basura que estaban dentro del salón y vomite... él corrió para tratar de ayudarme, sin saber que él era la razón de que yo estuviera así, necesitaba decirle que se alejara de mí, que me dejara sola, por lo que reuní fuerzas y se lo dije.
-Necesito... necesito... vete... aléjate... por favor- Trate de que al mirarme a los ojos el pudiese entender, y al parecer lo hizo pues se alejó y yo pare de vomitar, me senté apoyando mi espalda en el muro. Él aún estaba en la sala, pero a una distancia que solo me mantenía con nauseas.
-¿Por qué estas enferma?- 
-Solo déjame, te prometo que no estoy enojada-
-¿Por qué me evitas?- No podía decirle que Jared me lo había prohibido... si se lo decía debía explicar que era porque creía que había algo entre nosotros y me sentiría demasiado avergonzada -¿No me lo dirás?-
-No ahora, solo déjame, por favor-
-No te dejare en ese estado- Entonces la puerta de la sala se abrió y Jared entró.
-No te preocupes, yo me are cargo, no es necesario que te quedes-
-No la dejare sola contigo-
-Ja, te apuesto lo que quieras a que ella cree que es mejor que te vayas- Entonces Castiel me miro directo a los ojos, esperando a que lo negara... Lo cual a pesar de desear con todo mi corazón hacerlo, no podía y desvié la vista.
-Es mejor que me dejes, con Jared estaré bien- Pasaron unos segundos en los cuales podía seguir sintiendo como sus ojos me miraban impacientes, impotentes. Pero luego salió del salón dando un fuerte portazo.
-Qué carácter que tiene- Continuo hablando Jared mientras se acercaba más a mí, saco un pañuelo de su bolsillo y me lo paso por la frente- Lo siento, sé que debe ser molesto, pero ya comprenderá que no debe acercarse a ti, será mejor una vez que pierdan el contacto- Tenía tanta rabia, pero estaba muy débil como para gritarle, solo me puse de pie y me dispuse a salir de allí- ¿A dónde vas? Te estoy hablando-
-Mientras más pierdo el contacto con Castiel, más te odio y te quiero fuera de mi vida- Entonces salí de allí, mientras mis lágrimas caían sin poder contenerlas.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Capitulo 18 - "Una simple orden"

Jared


Camine sin mirar hacia atrás sabía que ella me seguía y no quería hacer nada para que se detuviese. Esto era tan irreal, durante estas semanas creí que estaba muerta, creí que por mi culpa ella había muerto, me sentí terrible durante este tiempo, me sentí incompleto y ahora esa parte de mí que creí haber perdido estaba en el lugar que menos imagine.
Llegamos hasta la entrada de las piezas de los hombres y se detuvo.

-No voy a entrar ahí-
-Necesitamos hablar en privado-
-Si quieres hablar busca otro lugar-
-Agatha, no te voy a hacer nada-
-No confío en ti- Sentí que el corazón se me partía, jamás pensé oír esas palabras de su boca.
-No digas eso-
-Digo lo que pienso-
-Vamos a hablar en mi pieza ¿Si?-
-No-
-¿Aun no entiendes que tengo poder sobre ti?-
-¿Poder sobre mí?-
-Quiero explicarte todo, pero no puedo hacerlo donde otras personas me escuchen-
-Si me pillan en tu cuarto...-
-...Nadie me molesta en esta escuela, si estas a mi lado puedo protegerte, solo sígueme- Entonces solo avance, pero pude sentir que me seguía. Entre en la habitación, espere a que entrara y cerré la puerta.
-¿Por qué dices que tienes poder sobre mí?-
-Por qué es así ¿Nadie te ha explicado nada?-
-Solo se lo básico... Necesito beber sangre, pero puedo hacerlo sin matar a alguien, cosa de la cual dudo que tu sepas-
-Yo no quería beber tu sangre-
-¿Entonces por qué demonios me mordiste?-
-Yo...- Sabía por qué lo había hecho, pero sonaría muy egoísta si lo decía-...Solo te quería a ti-
-¿Estás diciendo que me convertiste a propósito?-
-Agatha, te amo- Lo dije sin siquiera pensarlo, solo salió y ella se quedó mirándome en silencio -¡Oh! hace unos días atrás me hubieras respondido de inmediato ¿Que pasa ahora?-
-¿Que pasa ahora? ¿De verdad estas preguntándome eso? ¿Cómo es que puedes ser tan descarado?-
-Te estoy diciendo la verdad, te amo, siempre  te he amado-
-Pues... yo ya no puedo decir lo mismo... Tú no eres la persona de la que me enamore-
-¿Que ha cambiado? Sigo siendo la misma persona-
-No, el chico de quien yo me enamore no era un vampiro y jamás me hubiese hecho daño, ni a mí, ni a mi amiga- Pude sentir como una daga era clavada en mi pecho, cada una de sus palabras provocaba una herida en mí. Al parecer ya sabía lo de Aurora, pero eso no era mi culpa, eso Dorian debía pagarlo.
-Sigo siendo yo, jamás quise hacerte daño, solo creí que era la solución para no separarme de ti-
-Veo que te resulto de maravillas- Dijo con tono irónico -En estos momento mi único deseo es tenerte lejos-
-No puedes alejarte de mí, soy tu creador, estas destinada a sentir mi presencia, a acudir si lo necesito y a obedecer mis órdenes... como paso anteriormente-
-¿Eso es lo que pasó?-
-Sí, eso paso. Pero debes estar conmigo no solo por eso, más bien es porque necesitas a alguien que este a tu lado, a alguien que te ayude con este proceso-
-Ya tengo quien me ayude con lo que estoy viviendo-
-¿A si? ¿Quién? ¿Ese que estaba contigo?-
-¿Y que si fuera él? Eso ya no te interesa-
-Aun eres mi novia que no se te olvide-
-Creo que confundes las cosas, yo era tu novia, ya no. La única relación que en esta vida tenemos es que eres mi creador y por lo que se tu puedes liberarme-
-Si crees que te liberare para dejarte correr a los brazos de él, estas en un error-
-La única forma de que te perdone alguna vez es que me des mi libertad-
-Creo entonces que no tendré tu perdón jamás-
-No puedes hacerme esto-
-Si puedo-
-Solo lograras que te odie más-
-No te dejare Agatha, durante estas semanas pensé que te había perdido, ahora que te tengo no te volveré a perder-
-Me perdiste desde que me dejaste tirada en aquel callejón, sola y desangrada. Si no me hubiese encontrado la hermana de Castiel, a estas alturas estaría en alguna clínica de científicos locos haciendo pruebas para entender qué carajo me pasó-
-No te deje tirada, ¿acaso no recuerdas por qué pare? Me golpearon y dejaron inconsciente  desperté al otro día en casa, con Dorian a mi lado llorando. ¿Crees que para nosotros fue simple? ¿Cómo crees que me sentí pensando que estabas muerta?-
-Te aseguro que fue mucho más simple de lo que yo tuve que vivir, solo la familia de Castiel estuvo los primeros días para apoyarme, tu no estuviste, después de que tú lo hiciste, solo desapareciste-
-Castiel, Castiel, Castiel, porque mierda repites tanto ese nombre ¿Acaso ahora te sientes más protegida por él? ¿Acaso es él la razón de que ya no quieras estar conmigo?-
-La razón por la que no quiero estar contigo es por las acciones que tú mismo escogiste, no intentes echarle la culpa a personas inocentes, él no tiene nada que ver-
-¿No tiene nada que ver? ¿Entonces me vas a decir que no tienes nada con él?-
-No tengo nada con él, pero si lo tuviera a ti no te importa-
-Claro que me importa, Agatha, no te quiero cerca de él-
-No puedes obligarme-
-Si puedo-
-No lo harías-
-Lo estoy haciendo-
-¡¿Qué?!-
-Agatha, como tu creador, te ordeno que te alejes de Castiel, no debes estar cerca de él- Me miro con odio, pero al final cedió y cayó de rodillas frente a mí. Podría odiarme por esto, pero no dejaría que se fuera con otro, no si podía evitarlo.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Capitulo 17 - "Del amor al odio"

Agatha

No podía controlar la rabia que sentía. Después de escuchar cómo se justificaba ante mí, mi memoria volvió completamente en sí... Él me había convertido, aunque Castiel dijera que no era posible, yo lo sabía... Me había engañado y había logrado que me enamorara de él, jamás fue capaz de decirme que algo raro había en él, ni siquiera antes de convertirme, ni una advertencia de lo que me podía suceder, simplemente se tomó la atribución de cambiar mi vida para siempre y por la eternidad. De cierto modo todo el amor que algún día sentí por él hoy solo lo podía sentir como odio.

Toda la rabia que sentía se estaba proyectando fuera de mi cuerpo, incontrolable. Esto era algo nuevo para mí, pero por vez primera no sentí miedo, me sentí fuerte, capaz de derribar a cualquiera que se pusiera en mi camino...

-Agatha, deja que tan solo te explique-
-¿Qué quieres explicar? Todo lo que me puedas decir no serán nada más que simples excusas, las cuales no son suficientes para justificar un asesinato-
-No te mate-
-¿No me mataste? ¡¿NO ME MATASTE?! Dile eso a mis padres, a mis hermanos, a mis amigos, a todos quienes deje para poder tratar de vivir con esto que me hiciste- Seguía desprendiendo mucha energía desde mi cuerpo, sentía las vibraciones que esto provocaba en la mayoría de los objetos que tenía cerca y podía ver que esta misma energía para Jared era nueva pues ni siquiera podía levantarse del piso. Los instrumentos que estaban dentro de la sala emitían distintos  sonidos, los cuales cada vez se hacían más fuerte.
-Es mejor que te calmes-
-¿Crees que voy a hacer lo que tu creas mejor?-
-Por favor, solo hazlo, no me hagas obligarte-
-¿Obligarme?-
-Agatha, no quiero entremeterme, realmente esto está bueno, pero creo que el imbécil tiene razón, no es bueno que alguien te vea en este estado, no es bueno llamar la atención- Había olvidado que Castiel estaba en la sala con nosotros, sin embargo sus palabras no lograron calmar mi rabia.
-No quiero calmarme, me da igual llamar la atención, en estos momentos los único que quiero es hacerle pagar por lo que me hizo-
-Agatha, te lo advierto, es hora de que te calmes-
-¡NO!-

De a poco se comenzó a levantar, con esfuerzo lo consiguió  entonces mirándome directamente a los ojos me dijo "Para esto AHORA" y toda mi energía paro, todo volvió a su lugar, mi cabello ya no flotaba a mi alrededor y los instrumentos pararon de sonar. Sentí como mi cuerpo se hizo pesado, sobre todo las extremidades y no pude mantenerme de pie, caí en cuclillas al piso y sentí un suspiro de frustración de Castiel. ¿Qué demonios era esto? sentía que ya no me manejaba por mí misma.

-O sea que realmente la convertiste tu- Dijo Castiel mientras se acercaba para ayudarme a poner de pie.
-Sí, lo hice... y no me arrepiento- Entonces de la nada y sin previo aviso la puerta se abrió y entro el profesor que se encontraba a cargo de esta sala.
-¿Qué demonios paso aquí?-
-No es nada- Dijo Jared como si alguien le fuera a creer.
-¿Es que acaso Castiel te está intimidando?- Acusó sin siquiera dudarlo.
-¡¿Qué?! Yo no he hecho nada-
-si no fuiste tú ¿Quién?-
-Él no me hizo nada, así que por favor no se entrometa- ¿Estaba loco? ¿Cómo le hablaba así a un profesor?
-¿Esta seguro?-
-¿Crees acaso que alguien sería capaz de intimidarme?-
-No quise decir eso, pero...-
-Ya no importa- Entonces se dirigió a mí- Creo que es necesario que hablemos-
-No quiero hablar contigo-
-No te estoy preguntando-
-¿Me vas a obligar?-
-¿Aun no te das cuenta del poder que tengo sobre ti?-
-¿Poder sobre mí? ¿Te has vuelto loco?-
-No quiero obligarte, pero si no me sigues por las buenas...-
-No eres mi dueño-
-Agatha, no quiero meterme, pero creo que ustedes deben hablar... Aunque a mí no me guste- Castiel me dijo mientras apuntaba la puerta para que saliera de la sala de ensayos- Mientras yo estaré aquí tratando de ordenar este alboroto.
-¿No vienes conmigo?- Me sonrió de forma coqueta, pero no dijo lo que yo esperaba.
-¿Qué es lo que piensas? No soy tu sombra, puedes ir sola, cuando termines yo seguiré aquí esperando por ti-
-¿Nos vamos ya?- Jared me tomo del brazo y me arrastro fuera de la sala.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Capitulo 16- "Explosión de ira"

Castiel

Sin pensarlo dos veces la abrace fuerte.

-Tranquila, ya estoy aquí, dime ¿Que pasa?-
-No lo sé, no sé que me pasa, siento todo raro, escucho todo, me estoy volviendo loca... Los olores y los sonidos...- No pudo continuar, su llanto se hacia lamentable a mis oídos... 

Se supone que esos sentidos los desarrollamos cuando nos convertimos o mejor dicho cuanto se nos libera del poder de nuestro creador, en mi caso mi madre era mi creadora, eso quiere decir que lo que ella experimentaba yo aun no lo hacía. La interrogante de esta situación era el por que ella estaba con estos síntomas cuando ni siquiera sabíamos donde estaba su creador.

-Castiel... ¿Que me pasa?- Ella me miraba con sus hermosos ojos cubiertos de lagrimas.
-Creo que estas experimentando la elevación de tus poderes como vampiro-
-¿Eso es algo bueno?-
-Yo... No lo sé-
-¿Cómo?-
-Aun no experimento eso... De hecho, creo que ni uno de los que están en esta academia lo ha experimentado, para hacerlo debes ser liberado por tu creador y para que eso pase... Bueno es difícil que un creador libere a sus iniciados-
-Yo... No he sido liberada-
-¿Como sabes? Ni siquiera sabes quien es tu creador- Entonces esquivo mis ojos- ¿Es que acaso lo sabes y no lo has comentado?-
-No estoy segura...-
-¿Le conozco?-
-Sí-
-Dímelo-
-Creo... Creo que ese chico que llego hace un momento a clase-
-¿Jared?- La sangre me hirvió.
-Eso creo, eso explicaría por que sueño con él-
-Eso no explica nada... ¿Porqué crees que es él?-
-Yo... Solo lo siento-
-Es imposible que sea él-
-¿Porqué?-
-Un iniciado no puede convertir a alguien... por mucho que lo intente-
-¿Estas seguro de eso?-
-Es todo lo que sé... Además lo he intentado... No resulta- Escuche como la puerta se abría, cuando me gire para ver quien entraba lo vi con sus ojos nuevamente clavados en Agatha.
-No es posible- Dijo más para si mismo que para nosotros, Agatha me volvió a mirar con desesperación, entonces agarre su mano y la arrastre hasta la salida, pero él se movió rápido y la cogió de su otra mano- ¿Agatha? ¿De verdad eres tu?- Ella agito su mano asustada para deshacerse de él, a pesar de que no lo hizo con mucha fuerza lo lanzo lejos.
-No me toques- Su expresión entonces cambio, de verse totalmente indefensa, ahora lo miraba con odio, realmente no parecía ser la chica que desde hace unas semanas estaba conociendo,  aun así él no se inmuto ante el rechazo, se levanto y volvió a colocarse cerca de ella.
-¿De verdad eres tu? ¿Cómo? Yo... Yo pensé que estabas... ¡Oh! Gracias a Dios ¿estas bien? ¿Como lo haz hecho durante este tiempo? Agatha, lo siento... De verdad lo siento, no creí que las cosas salieran así- Fue después de esa frase que la tormenta se desato, Agatha se soltó de mi y se giro hasta él. Una energía extraña comenzó a desprenderse de su cuerpo, tanto que su cabello flotaba alrededor de su rostro, los muebles que estaban cerca, salieron eyectados hasta dar con la muralla, con mucho esfuerzo podía mantenerme de pie a su lado. No daba crédito a lo que estaba viendo, jamás había visto algo tan poderoso y eso lo decía considerando que Vladímir era uno de los vampiros más poderosos de nuestro mundo (Por eso es que aun los rebeldes sobrevivían a los continuos ataques de la monarquía). Jared no logró mantenerse de pie y cayó de espaldas.
-¡¿Que no creíste que las cosas saldrían así?! ¿Entonces que mierda pensaste? Tenía una buena vida, una familia, amigos, estaba saliendo de la escuela, me iría a vivir con Aurora mientras estudiábamos en la universidad ¡Tenía toda una vida por delante! y tú sin siquiera consultarme me hiciste esto... ¡¡¡TU ME MATASTE!!!-

martes, 20 de noviembre de 2012

Capitulo 15 - "Ahora sí... todo comienza"

Agatha

No sé como, ni en que momento pero cuando abrí los ojos ya me encontraba fuera de la sala de clases, tenía la respiración entrecortada y mis sentidos demasiado agudos, sin darme cuenta choque con uno de los bancos que habían en el pasillo, el ruido que provoco me hizo sentir un dolor agudo en mis oídos y como acto reflejo quise acallarlo, con una de mis manos lo tome para que no siguiera sonando, pero al apoyarme en él ejercí tal fuerza que la madera del banco se hizo pedazos en mis manos, asustada lo solté y me aleje de él. Me sentía confundida, no sabía que es lo que me pasaba y si a eso le agregaba haber visto (literalmente) al chico de mis sueños... realmente me sentía colapsada. Corrí al único lugar en el cual me sentía segura, la sala de ensayo, me senté en el piso y abracé mis piernas para tratar de tranquilizarme, pero los ruidos perturbaban mi mente, realmente podía sentir todo lo que había a mi alrededor y aun más. Escuchaba el sonido del agua al caer por un precipicio, el viento soplando a través de las hojas de los arboles, escuchaba a un profesor castigando a un alumno o como uno de ellos tragaba un poco de sangre... sentía el aroma de la sangre como si la tuviera en mis narices y la quise como nunca antes, la garganta comenzó a quemarme y los sonidos se volvían cada vez más molestos... quería beber ya, justo en ese momento, necesitaba sentir ese sabor en mi boca. Me sentía realmente desesperada, todos mis pensamientos se mezclaron y giraban alrededor de uno... Sangre, todo giraba en torno a eso. Tome mi cabeza con ambas manos, tratando de taparme al mismo tiempo los oídos y no escuchar nada más. Deje de respirar, al fin y al cabo solo era una costumbre, no es como si me fuera a morir... Me sentía pésimo, como una prisionera en mi propio cuerpo y no sabía que hacer... necesitaba a Castiel.

Jared

El maldito lugar estaba al final del mundo, lejos de todo lo interesante, más que una academia parecía una cárcel... Quizás no por la infraestructura, ya que si era honesto realmente era hermosa y parecía la de un castillo... Aunque irónicamente los príncipes y princesas que pudieses encontrar allí no eran los que los humanos solían imaginarse. La academia era mi cárcel personal, donde se me enviaba para pagar mis pecados, en este caso como castigo por enamorarme de la mujer incorrecta. Mis padres que mandaban a este lugar con la esperanza de que la olvidara... como si eso fuera posible... Agatha era el amor de mi vida y eso no lo cambiaria ni aunque viviera cien millones de siglos... Saber que ella había muerto luego de que yo tratara de convertirla, saber que ella ya no estaría nunca a mi lado, por mi culpa, me volvía completamente loco... quisiera ser un poco más valiente como para poder acabar con mi vida y seguirla donde sea que estuviera... pero era un cobarde y solo me limitaba a llorar por ella cada día desde que se había ido de mi lado.

Dorian había decidido venir conmigo, yo realmente estaba molesto con él, solo se había limitado a ver lo que pasaba, ni siquiera defendió a su chica, si yo hubiese podido lo hubiese hecho... sin embargo ni siquiera me di cuenta como todo pasó. Sabía que había decidido venir para ver si lo perdonaba... no sabía realmente si eso pudiese pasar. El profesor con el cual tendríamos la primera hora de clase, nos esperaba fuera de la oficina del director, Dorian hablaba con él cómodamente, yo solo me mantenía en silencio, sabía muy bien que si eran así de amables era por que era el hijo del Rey, más que por que fueran así siempre con todos los alumnos nuevos... No me gustaba tener un trato especial por quien era... esa era una de las razones por la que me había enamorado de Agatha, ella me amaba sin saber quien era realmente.

Entramos a la sala y mis oídos se acoplaron al escuchar a tanta gente hablando a la misma vez, trate de manejar la intensidad de la recepción de los sonidos y entonces algo llamo mi atención "...esta loca, podría haberle dado a alguien" esa voz... yo sabía de quien era esa voz, sin embargo no podía ser posible, levante mi rostro y la busque con mis ojos hasta que la vi... era ella, no podía ser verdad... quise restregarme los ojos, pero sentí temor de que al cerrarlos desapareciera y fuera todo un sueño... No podía ser real, ella estaba igual de hermosa que todos los recuerdos que tenía de ella y los cuales repetía constantemente en mi mente, sin embargo esto era nuevo, jamás la había visto con un uniforme y mucho menos con el que debíamos llevar allí. Su cabello largo se movía acorde a sus movimientos y cuando giro para prestar atención al profesor, su sonrisa pura y amable me hizo sentir como si un golpe eléctrico atravesara por mi cuerpo, entonces ella poso sus ojos en los míos y la conexión se intensifico, no le pude sostener la mirada y me vi forzado a cerrar mis ojos por unos segundos, cuando los volví a abrir ya no estaba, aun así sentí una brisa, como si hubiese pasado a mi lado y dejado el rastro se su aroma. Dorian me dio un codazo "Vamos a sentarnos allí" dijo apuntando hasta un extremo de la sala donde habían dos asientos desocupados. Camine a su lado, sin sacarme la visión que había acabado de tener ¿Acaso es posible que allá sido real? y si lo era ¿Como podría ser posible que ella estuviera aquí?

Castiel


Me enfermaba recordar como ese idiota había tenido sus ojos clavados en ella, pero más me molestaba saber que a ella le hubiera afectado y era lógico que lo había echo, de lo contrario no hubiese salido corriendo de la sala sin dar alguna explicación al profesor. La hora de clase se me había echo eterna... aunque no sabía que es lo que haría al tocar el timbre. Si la seguía y veía que estaba bien y feliz y nerviosa por verlo y toda esa basura que sienten las chicas cuando están enamoradas o algo por el estilo, realmente no me haría responsable de que luego los encontraran a ambos descuartizados por algún lugar del establecimiento. Ahora bien, si optaba por no ir y resultaba que estaba mal y luego me enteraba de que me necesito y no estuve allí, él que aparecería muerto en algún lugar sería yo. Esto me estaba volviendo loco.

El timbre sonó y antes de que el profesor diera el pase para salir, yo ya había desaparecido de la sala, pero ¿Que haría? al final decidí seguir lo que mi instinto me dijera, así que la fui a buscar. Entre furtivamente al corredor de las piezas de las chicas... si estaba prohibido para los chicos estar allí, así que trate de hacerlo lo más rápido posible y a penas creí estar en una puerta que podría ser la de mi hermana y la de ella, entre sin siquiera golpear... groso error, no era la habitación de ella y la chica que se encontraba en ella se estaba cambiando, no alcance a decir nada, no me quedo más remedio que esquivar un zapatazo que salió de la nada, salí rápidamente y le pregunte a la primera chica que se me cruzó si sabía cual era la habitación de Agatha... ni siquiera sabía quien era, pff no me servía que esta niña fuera tan silenciosa, trate preguntar por mi hermana y resulto que todo el mundo sabía cual era su habitación. Cuando por fin llegue a ella resulto que no había nadie dentro, menuda perdida de tiempo. 

Se me ocurrió que tal vez hubiese ido al baño, por lo que camine hasta el baño de chicas y me quede esperando allí durante un tiempo, sin embargo no salía nunca. Volví a preguntarle a una chica pero, para variar tampoco sabía quien era Agatha y por más que la describí no pudo decirme si estaba allí alguien similar a ella. Así que al final me rendí, más que mal si no la encontraba era por que el destino no quería que lo hiciese, así que camine hasta la sala de ensayo, así por lo menos trataría de relajarme tocando alguna cosa. Sin embargo, al parecer el destino tenía preparado otra cosa, cuando abrí la puerta la ví sentada en el suelo, en una de las esquinas de la sala, se veía realmente acabada. A penas escucho el sonido de la puerta al cerrar, centro sus ojos en mi y corrió hasta que me abrazo fuerte "Ayúdame, por favor, no sé que me pasa"

viernes, 16 de noviembre de 2012

Capitulo 14 - "Fin de semana del infierno”


Castiel

Tenía unas ojeras que me delataban desde unos 10 kilómetros de distancia... Este había sido el fin de semana más asqueroso de mi vida, no había podido dormir casi nada, apenas cerraba mis ojos aparecía Agatha desnuda y cubierta solo por la guitarra... por lo menos esa era la imagen que más se repetía, pero realmente la veía de todas las formas más sexy que pudiese imaginar... Durante las noches debía levantarme más de 3 veces para darme un baño de agua fría y así poder bajar mi temperatura, el colmo fue cuando me la imagine en la ducha con el jabón en la mano lista para bañarme... después de eso ni las duchas me servían.

Normalmente el fin de semana me los pasaba en la sala de ensayos junto con Agatha. El día sábado intente ir, pero solo al verla mi cuerpo reacciono y las imágenes de mis sueños aparecían nuevamente... ya me dolían los músculos por la tensión y todo se volvía muy extraño ya que ella comenzaba a notar que algo me pasaba, incluso pensaba que seguía molesto por que no me contaba su sueño... Dios si yo lo único que quería en este momento era que los sueños ya no existieran... sus sueños ahora me tenían sin cuidado, eran los míos los que me preocupaban.

El día domingo Agatha no apareció por la sala de ensayos... aun así no pude tocar algo decente... hasta la guitarra causaba estragos en mi mente. Kaia fue la única que noto lo que me estaba pasando.

-Esto no es normal- Me dijo ese día domingo mientras estábamos solos en la sala.
-¿De que hablas?-
-Estas demasiado... no se como decirlo de una forma en la que no sientas vergüenza- baje mi rostro a penas entendí a lo que se refería.
-No es tu asunto así que déjalo así-
-Es que mira en el estado en que estas, parece que te hubiera pasado un camión encima-
-¿Y que quieres que haga? no lo puedo evitar-
-Ya... y si solo te la...-
-Quieres callarte. No voy a hacer algo como eso-
-¿Porqué no? no me vas a decir que no es lo que deseas-
-No quiero hablar de eso contigo-
-Lo que tienes no es nada que un buen polvo no arregle-
-Y como estaba diciendo, eso no es algo de lo que quiera hablar contigo-
-Eres atractivo, no creo que ella no quiera... solo insístele un poco de seguro que cede-
-No escuchas lo que te digo ¿verdad?-
-Ahora si después del polvo no te tranquilizas sería bueno que hablaras con alguien que tenga más experiencia... aun así es mejor confiar en que con el polvo se te pasara-
-¿Y que sabes tu al respecto?- Entonces abrió sus ojos como platos... que yo supiera ella no había tenido novio... pero creo que me había perdido alguna parte de su historia.
-Lo que yo sepa no te incumbe- Entonces se levanto y salió de la sala... yo salí seguido a ella... con las guitarras ahí no podía permanecer más tiempo encerrado en ese lugar.

Para calmar mis... bueno lo que sea que me esté pasando decidí hacer ejercicio, así que prácticamente pase la noche de domingo a lunes corriendo alrededor de la academia, cuando fue la hora de ir a la escuela, me di un baño... si un baño helado... me estaba comenzando a despedir definitivamente de lo que significaba tener calefón, y me fui a clases. Entrando en la sala vi que Agatha aun no llegaba a la sala de clases... eso era bueno, sin embargo no tardo mucho en sentarse a mi lado.

-Hola ¿Que tal estas? pareces enfermo- me dijo mientras sonreía y se sentaba en su pupitre... el ejercicio y la ducha helada se fueron al carajo.
-ho...ho...hola-
-¿Te pasa algo?- Me dijo mirándome extrañada- No me digas que sigues enfadado-
-¡Agatha!- Kaia la llamaba desde la puerta de la sala, entonces me vio y me cerro un ojo... quise matarla- ¡Se te quedo el estuche encima de la cama!- Se lo lanzó desde donde estaba y cayó justo sobre la mesa- Me debes una, me voy-
-Tú hermana esta loca, podría haberle dado a alguien- No alcance a contestar, entonces el profesor entro, saludo y para mi desgracia  presento a dos alumnos nuevos.
-Me llamo Dorian y este es Jared, espero nos llevemos bien- "si claro" pensé, entonces me fije que el tal Jared había quedado mirando fijo y con ojos desorbitados a Agatha. Escuche el ruido de la silla al arrastrarse y entonces fue como si una briza hubiese pasado frente a nosotros, Agatha había salido velozmente de la sala... Menudo día que había escogido para incrementar sus poderes... Si había salido arrancando así era lógico que de verdad era él el chico de sus sueños... Los celos me inundaron.

Capitulo 13 - "Sueños acalorados"

Castiel

Salí de la sala antes de que siguiera cagandola más, cerré la puerta tras de mi y me apoye en ella. "Dios ¿que me estaba pasando?" mi mente no podía alejar su imagen desvaneciéndose frente de mi, escuchando aquellas palabras indescifrables en las que quizás allá estado repitiendo su nombre. Pero que me importa a mi que ella piense en él, por que hiciera lo que quisiera, yo no tenía por qué inmiscuirme... sin embargo... el solo pensar que ese imbécil estaba dentro de su cabeza hacia que mis puños se cerraran y picaran de las ganas de golpear a alguien, no, de golpear a alguien no, era de golpearlo a él. Después de un rato de estar apoyado ahí comencé a oír el sonido de la guitarra eléctrica... era extraño, yo realmente no sabía que ella la supiera tocar ¿Acaso sería que alguien entro por la ventana y estaba con ella? ¿Quizás fuera él? la sola idea me hizo enfadar, por lo que despacio abrí la puerta para espiar y ver si realmente era eso lo que ocurría, pero mi sorpresa fue verla a ella de espaldas con la guitarra apoyada en su pierna y afirmada por sus manos... ella estaba tocando. Ni siquiera sabía que podía hacerlo, siempre creí que ella solo tocaba la guitarra acústica, tampoco le pregunte si tocaba otro instrumento... me estaba volviendo loco y paranoico... totalmente paranoico, necesitaba salir de aquel lugar, alejarme de ella por un momento. Camine rápido a mi habitación y me tumbe en la cama, Nicolás, el chico con quien compartía cuarto por suerte no estaba en ella. Cerré mis ojos y coloque mi mente en blanco... totalmente en blanco, al final me dormí.

Ya era hora de clases, estaba retrasado como siempre, la verdad es que la clase de matemáticas que impartía un viejo calvo de unos 700 años me daban demasiado sueño como para colocarme nervioso por llegar tarde, más nervioso me ponía que me pudiesen castigar algún día... no por el castigo, más el temor era a que mi madre se enterase de aquello y me viniera a castigar personalmente... uff eso si era tenebroso. Camine con paso lento hasta la sala de ensayos, definitivamente hoy haría novillos. Abrí la puerta y me pareció estar equivocado de lugar. La sala estaba iluminada solo la luz que daban unas pequeñas velas me permitían ver el camino que formaban, al final de este estaba mi amplificador y sobre él estaba sentada de espaldas Agatha. Solo al enfocarla bien pude darme cuenta que estaba desnuda, su cabello negro como el azabache estaba tomado desordenadamente con una coleta, sin embargo algunos de sus cabellos caían de forma juguetona por su espalda hasta llegar a sus caderas y chocar con el amplificador. Al escuchar el sonido de la puerta al cerrarse voltio medio cuerpo y a mi casi me da algo. Realmente estaba desnuda, sin embargo la guitarra tapaba justo las zonas más ardientes de su cuerpo y lograban que mi imaginación se echara a volar respecto a lo que había bajo de ella... nunca había querido destruir una guitarra como lo deseaba en ese momento. "Eres tu" dijo mientras me sonreía, entonces voltio completamente, abrió sus piernas y coloco la guitarra justo entremedio de ellas, con sus brazos abrazo el diapasón y algunos de sus cabellos se mezclaron con las cuerdas "Te estaba esperando" entonces paso su lengua por los labios y sus colmillos crecieron hasta que ya no quedaban ocultos como normalmente solía verle. 
Sentía que la presión me estaba subiendo, avance por el camino que las velas me indicaban mientras observaba como la poca luz iluminaba su piel de forma majestuosa, comencé a desesperarme por tenerla en mis brazos, pero parecía que a medida que me acercaba más a ella, esta se alejaba. Sentí que fueron los minutos más largos de mi vida, hasta que por fin llegue hasta ella. No se levanto, solo me miraba con aquellos ojos que me dejaban loco y con una sonrisa en los labios que me invitaba a que yo mismo la tomara y la atrajera hasta mí. Estaba completamente excitado de tan solo verla así, me importo nada la guitarra, la tome desde donde pude y lo tire lejos... Entonces la vi al completo, totalmente desnuda y solo para mi, no me pude contener más y la levante hasta que quedara a mi altura y comencé a besarla desenfrenadamente, sentía como sus labios respondían a mis besos, cuando introduje mi lengua a su boca sentí el cambio de su respiración y como comenzó a agitarse conmigo. Sus manos y las mías divagaban por nuestros cuerpos. Mis colmillos aparecieron y se sumieron en la profundidad de su cuello, su sangre era única, deliciosa, dulce, espesa y muy fragante. Era lo mejor que había probado en mi vida. Podía sentir la fuerza de su sangre drenándose hasta mi boca, hasta mi lengua. Me encontraba completamente exhorto por esta nueva sensación cuando ella me mordió, sentí el dolor profundo que eso me provocaba pero no duro más de diez segundos y luego se volvió en algo totalmente placentero y ya no podía aguantar más, necesitaba más, quería más y lo quería ahora, sin darme cuenta ya me encontraba completamente desnudo, la tome de la cinturas y la levante para que sus piernas rodearan mis caderas, ella se agarró de mi con fuerza, volví a besarla apasionadamente y me prepare para unirme a ella, pero entonces todo se volvió borroso, me vi obligado a cerrar mis ojos y cuando los volví a abrir, estaba tirado en mi cama, con los ojos fijos al techo...

-Agatha te trae de los pelos, parece- Nicolás estaba sentado n su cama mirándome con atención, me levante inmediatamente a penas lo oí.
-No sé de que hablas-
-A ver si entiendes "¡oh, Agatha! si... si... Ven aquí... si... oh"- 
-No te metas en mis asuntos- Me encerré en el baño. Me sentí avergonzado y cuando me mire al espejo, fue peor... tenía una pinta de que hubiese estado toda la noche en eso... tenía el rostro totalmente agotado. ¿Que pasaba por mi cabeza para soñar algo como eso? de solo recordar su imagen, sentía el calor fluir dentro de mi. Me estaba volviendo loco.