Cuando vi aquel portón tan grande, pensé que lo
que había adentro sería algo realmente escalofriante, más aún con la expresión
que aquellos chicos llevaban en su rostro, pero cuando entramos realmente era
una simple habitación con muchos libros y un escritorio al medio. Sentado allí
se encontraba un hombre que representaba como alrededor de unos 30 años, era guapo,
pero no de mi estilo. Cuando escuchó que entramos levanto la vista y los
estudio... hasta que llego a mí y entonces se coloco de pie.
-¡¡¿¿Que demonios hicieron??!! ¿Acaso no conocen
las reglas?, a ustedes aun ni siquiera se les ha dado autorización para beber,
¿Como se atrevieron?- Solo hasta que él hablo entendí el por qué estaban tan
asustados. Ese hombre realmente imponía respeto y cuando estaba así de alterado
¡Dios! daba un miedo terrible, Su voz era grave y profunda, tanto que a penas
alzo la voz los tres retrocedimos unos cuantos pasos.
-Vladímir, escucha...- Castiel había dado un paso
adelante y se había atrevido a dirigirle la palabra- Esto no es lo que crees,
Kaia se la encontró y...-
-¿Kaia? solo ella podía ser- Castiel trato de
interrumpirlo de nuevo, pero antes de que dijera algo, una mujer alta y delgada
entro por la puerta. Su cabello negro se encontraba amarrado a lo alto de su
cabeza, la expresión de su rostro era de enfado.
-¿Que es lo que hiciste ahora?- Le dijo
severamente a Kaia, sin embargo nadie respondió. Vladímir se acercó a ella y le
tomo la mano, entonces me apunto- ¡¿QUE?! ¿Fuiste tú? ¿Como pudiste?- Su voz se
elevo pero fue distinto a como había hablado anteriormente, me dio la impresión
de que esta vez estaba realmente molesta. Dio un paso hacia ella y de manera
realmente rápida Castiel se le interpuso.
-Mamá no fue ella, solo la encontró- Entonces la
señora se calmó.
-¿Como? ¿Donde la encontraste?-
-En la calle-
-¿Como en la calle?-
-O sea en un callejón-
-¿Que callejón?-
-En el centro-
-¿En que calle?-
-Mamá, ¿de verdad eso es importante?, solo la encontré
y me dio cosa dejarla sola-
-Ok, ¿estaba completamente sola?-
-Sí-
-¿Y que es lo que te hizo traerla?-
-Es nueva-
-¿Como lo sabes?-
-Pues no sabe nada, ni siquiera sabe lo que es-
-¿Como sabes que nos sabe?-
-Bueno es que estaba esperando a los médicos...-
Ops. Sus ojos se ensancharon y automáticamente dio un paso atrás.
-¿Los médicos? ¿No dijiste que estaba sola?-
Vladímir saltó.
-Si... estaba sola... es que...-
-...Lo hiciste de nuevo, es eso, fuiste de nuevo
¿no?-
-Mamá, deja que te explique...-
-... ¡NO! ¿En que tono debo decírtelo?-
-¡Es que tenía sed!-
-¡Aquí tienes como saciarte!-
-¡Sabes que no me gusta hacer eso!-
-¿Acaso te lo pregunte?-
-Pero es mí...-
-... ¡No! No es tu opción, aun no te eh dejado en
libertad, por ahora me obedeces, ¿Te queda claro?- Vladímir se volvió a acercar
a ella, tomo su mano y carraspeo mirándome- Seguiremos con el tema después
¿Ok?-
-Si mamá- Entonces la señora se acercó a mi, debo
reconocer que me dio un poco de temor, sin embargo su expresión había cambiado
completamente. Ahora me miraba como si fuera una niña pequeña que estaba
extraviada.
-Mi niña, siento mucho esto- Miro de reojo a Kaia
frunciéndole el seño y luego volvió a mi- Debes estar realmente espantada ¿Cual
es tu nombre?-
-Mi nombre...- Mi mente quedo en blanco.

:D interesante! xq no recuerda su nombre *-* :D continuaa la historiaaaaaa :D
ResponderEliminarexcelente historia me encanta su desarrollo !!!
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