domingo, 16 de septiembre de 2012

Capitulo 1- "Una fiesta con resultados incalculados"


Me despedí de mis padres y cerré la puerta tras de mi. El cielo estaba oscuro, más de lo común en la noches, sin embargo para esta zona era realmente espeluznante, normalmente las noches eran despejadas, hoy por el contrario, las nubes invadían el cielo nocturno sin posibilidad de ver alguna estrella.
De todas maneras no me importaba, me conformaba tan solo con ver a Jared, para mi él era la estrella más luminosa de mi constelación. Ya llevábamos tres meses juntos y aunque para muchos eso era poco, para mi significaba mucho más que tiempo, lo que nosotros teníamos era mágico, era como si estuviéramos predestinados, como si nuestras vidas estuvieran atadas por un lazo increbantable, algo fuerte, indestructible y único. Algo que solo él y yo competíamos y entendíamos.

Catorce de Diciembre era la fecha que habíamos acordado con nuestros amigos para celebrar nuestra despedida de cuarto medio. Jared no iba a mi escuela pero ya todos le conocían allá, simplemente no era alguien que pudiese pasar desapercibido. Yo lo había invitado a la fiesta privada que organizamos con una pocas chicas de mi salón, entre ellas estaba Aurora, quien hace unos días estaba saliendo con Dorian, el amigo inseparable de Jared, por lo cual los cuatro pasábamos mucho juntos. Cuando llegue los muchachos aun no llegaban y Aurora estaba sentada en un sillón alejado del bar.

-Llegas tarde-
-Lo siento, es que mis padres me atosigaron con consejos para estar a salvo-
-Como si quisieras estar a salvo jajajaja-
-jajajaja ¡ey! que no estoy en esas-
-¿Es en serio? y yo que pensaba que Jared sería más avasallador que Dorian-
-¿Por qué dices eso? ¿Es que acaso tu y él ya lo han...?-
-...Shhhh que tampoco es necesario que todos lo sepan-
-¿Es en serio? WOW cuéntamelo todo-
-¿que quieres que te cuente? solo sucedió-
-¿Así nada más?-
-Pues claro-
-Y... Te cuidaste ¿verdad?-
-No te preocupes esta todo ok... ¿pero y tu? ¿Que estas esperando?-
-Yo... no lo sé... creo que espero a que llegue el momento oportuno-
-Ok, entonces a ver si tratas de que ese momento oportuno se de hoy, ahí vienen los muchachos- Entonces salto rápidamente y se colgó del cuello de Dorian, Jared camino hasta mi y suavemente me beso en los labios.
-Hola preciosa ¿que conversaban? ¿Te estaba molestando algo?-
-No, no es nada... ¿Como es que sabes que algo me molestaba?-
-Jajaja, solo lo se amor... tu rostro es fácil de leer-
-Ops- Me sonroje.

Desde ese momento la noche paso rápida, bailamos muchísimo y llego un punto en que el trago y el baile me habían mareado, por lo que me colgaba constantemente de Jared. Cuando ya algunos comenzaron a despedirse fue cuando las cosas se tornaron distintas. Aurora y Dorian desaparecieron y por la conversación que habíamos tenido antes de que ellos llegaran, no me preocupe. Con Jared seguíamos bailando pero cada vez más pegados uno del otro, en esos momentos era cuando la intecidad de nuestro magnetismo se volvía irrompible, comenzamos a besarnos lentamente hasta que los besos cada vez se volvieron más violentos y desenfrenados, podía sentir su respiración agitada en mi garganta y los besos que él me daba en esa zona hacían que me estremeciera, me sentía en la gloria y el placer que me provocaba, me llevaba a soltar quejidos que si hubiera estado en mis cabales me hubieran hecho sonrojarme hasta más no poder. Esta noche quería más... Esta noche deseaba más. En un momento agarro con sus dientes mi cuello y eso me éxito más de lo colocada que ya estaba y entonces escuche aquellas palabras que esta esperando "¿Vamos a otro lugar?". No espero a que le contestara, tomo mi muñeca y me arrastro hasta fuera del local en el que estábamos.

Estando afuera pude sentir la llovizna que a esa hora caía, sin embargo no tenía efecto en mí, estaba tan acalorada que podía sentir como las pequeñas gotas que lograban tocarme se evaporaban al segundo. Gire mi rostro para verlo y note que él también me miraba, pero esta vez su mirada era distinta, me estaba mirando con deseo. No alcance a decir nada y nos volvimos a unir en un beso interminable y apasionado, entre besos llegamos a un callejón y allí me acorralo en un muralla y sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo. Dios, ya no daba más del placer. Entonces se detuvo y con una mono fijo mi rostro para que lo mirara a los ojos "Siempre estaré aquí para ti, lo prometo. Se que esto cambiara algunas cosas pero ya no puedo aguantar más y..." Sentí que se estaba excusando por tener relaciones y yo ya no quería excusas, solo quería que me tomara, que me hiciera de él, por eso lo interrumpí con un beso y le susurre al oído que ya no dijera más y solo lo hiciera. Entonces paso. Su mano tomo mi mandíbula y la sujeto fuerte, tanto que no podía moverla, sus labios descendieron por mi garganta hasta que llego a algún punto estratégico en el cual me beso apasionadamente, a esas alturas mis quejidos ya no se resistían en mis labios y solo salían como prisioneros que estuvieron encarcelados desde hace mucho tiempo, el punto culmine fue cuando paso su lengua por el lugar y mi cuerpo se estremeció y luego dolor, mucho dolor.

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