No pude reprimir un grito y me tapo
la boca con la misma mano con la que me tenía agarrada antes. Quise que parara,
trate de zafarme de él, pero su fuerza era sobre humana y la mía cada vez desaparecía
más, podía sentir el hormigueo que mi sangre dejaba mientras abandonaba mi
cuerpo y entonces las fuerzas se acabaron y ya no pude resistir más, apenas si
podía ver donde estaba, apenas recordaba todo lo que estaba pasando, por que
había llegado ahí, con quienes estaba, incluso con quien estaba ahora, sentí
como comencé a desvanecerme y a lo lejos sentí un grito de un hombre mayor
"Ey, ¡Que demonios! A ella no, ella no es la elegida, idiota" Sentí
como arrancaron al chico de mi cuerpo y pude sentir que alguien le golpeo, pensé
que vendrían por mi, en mi ayuda, sin embargo después de eso nadie me socorrió.
Quede tendida en el callejón, a penas consiente de mi misma. Creí haber muerto,
ya no sentía más que una fuerte punzada en mi cuello y el resto de mi cuerpo
era nada, ya no lo sentía. Sucumbí al dolor y al miedo que sentía. Perdí la
conciencia y todo se volvió negro...
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
La luz traspasaba mis parpados. Podía sentir el
olor a naftalina fuerte en mi nariz. Mi cuerpo seguía sin responder a lo que yo
quería hacer, que en esos momentos era salir corriendo. Sentí el ruido de una
puerta al abrirse y sin saber como ni porque sabía que habían entrado un hombre
acompañado de una mujer.
-Llego con sus signos vitales demasiado
debilitados, no tiene rastros de haber sufrido alguna lesión mortal, la falta
total de sangre en su cuerpo es lo más extraño que presenta-
-Pero su cuerpo no parece estar desangrado a
simple vista-
-Eso también es algo que me tiene intrigado-
-.... mmm... ¿Y su familia? tal vez ellos puedan
decir alguna cosa-
-No sabemos nada de ellos, las personas que la
encontraron en el callejón eran desconocidos, no tenían ni una relación con
ella-
-¿Entonces a quien avisamos sobre su deceso?-
¿DECESO? ¿Es decir que estaba muerta? ¿Por eso no controlaba mi cuerpo?
-De eso me encargare yo, por ahora será mejor que
la lleves a la morgue, seguramente Luisa querrá averiguar que es lo que
ocasiono su muerte-
-Las intrigas siempre han sido su punto fuerte
¿no? La llevare apenas acabe con el papeleo-
A esas alturas ya había comprendido porque el
olor a naftalina era tan fuerte, estaba en un hospital y aquellos que hablaban
de mi seguramente era un medico con su enfermera de turno. Ellos lo habían
dicho, estaba muerta, no tenía signos vitales y ya no podían hacer nada por
ayudarme. Muchas veces había visto casos donde las personas, después de que la
dieran por muerta volvía a la vida, quizás eso era lo que me pasaba. Sentí como
colocaron algo suave sobre mi rostro... una sabana... mi camilla comenzó a
moverse y los ruidos del ambiente se hacían cada vez más fuertes, podía
escuchar lo que pasaba a mí alrededor mientras nos movíamos y a pesar de no ver
nada, sabía exactamente lo que tenía a mi lado. Nos montamos en el ascensor
"¿Y este de que murió?" Escuche que alguien le preguntaba a la
enfermera.
Tenía el tiempo contado. Necesitaba que mi cuerpo
respondiera antes de que me abriera la forense. Comencé mentalmente a darme ánimos
"Vamos, muévete, muévete" "Tienes que moverte, necesitas
moverte". Escuche a la enfermera saludar a la otra mujer, mi camilla quedo
estática en un rincón y después de que la enfermera se despidió, Luisa la
forense se acercó para sacarme la sabana de encima. "Muévete ahora, ¡Vamos
muévete! aaaaahhhhhhh". De no sentir nada en absoluto pase a sentir una
fuerza incontrolable por mi cuerpo, quizás fuera por la desesperación de gritar
que en verdad no estaba muerta y entonces pasó. Mi cuerpo se movió. Pude
escuchar que el grito que tenía en mi interior se volvió sonoro, sentí como el
sonido traspaso mi garganta y salió expulsado de mi boca, entonces mi cuerpo me
obedeció y me flexione haca delante de manera de quedar sentada en la cama.
-¡Ahhhhhhhhhhhhhhh!- La forense me miraba con
ojos desorbitados y los implementos que tenía en sus manos cayeron al suelo.
-Tranquila, tranquila, lo siento no quería
asustarla-
-¿Que demonios? ¿Esto no puede ser? Estas
muerta... - Tomo unos documentos de su mesa y los hojeo desesperada.
-No estoy muerta, Dios ¿como podría?-
-Tu pulso... No tenías pulso hace unos momentos-
-¿No han pasado casos así antes? Yo lo he oído en
la tele.
-Pero, no es solo tu pulso... Se supone que no
tienes sangre en tu cuerpo... Yo... yo iré por el doctor... solo espera aquí,
no te muevas, solo no te muevas- Dijo y entonces salió disparada por la puerta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario