lunes, 17 de septiembre de 2012

Capitulo 2 - "¡Estoy viva!"


No pude reprimir un grito y  me tapo la boca con la misma mano con la que me tenía agarrada antes. Quise que parara, trate de zafarme de él, pero su fuerza era sobre humana y la mía cada vez desaparecía más, podía sentir el hormigueo que mi sangre dejaba mientras abandonaba mi cuerpo y entonces las fuerzas se acabaron y ya no pude resistir más, apenas si podía ver donde estaba, apenas recordaba todo lo que estaba pasando, por que había llegado ahí, con quienes estaba, incluso con quien estaba ahora, sentí como comencé a desvanecerme y a lo lejos sentí un grito de un hombre mayor "Ey, ¡Que demonios! A ella no, ella no es la elegida, idiota" Sentí como arrancaron al chico de mi cuerpo y pude sentir que alguien le golpeo, pensé que vendrían por mi, en mi ayuda, sin embargo después de eso nadie me socorrió. Quede tendida en el callejón, a penas consiente de mi misma. Creí haber muerto, ya no sentía más que una fuerte punzada en mi cuello y el resto de mi cuerpo era nada, ya no lo sentía. Sucumbí al dolor y al miedo que sentía. Perdí la conciencia y todo se volvió negro...


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La luz traspasaba mis parpados. Podía sentir el olor a naftalina fuerte en mi nariz. Mi cuerpo seguía sin responder a lo que yo quería hacer, que en esos momentos era salir corriendo. Sentí el ruido de una puerta al abrirse y sin saber como ni porque sabía que habían entrado un hombre acompañado de una mujer.

-Llego con sus signos vitales demasiado debilitados, no tiene rastros de haber sufrido alguna lesión mortal, la falta total de sangre en su cuerpo es lo más extraño que presenta-
-Pero su cuerpo no parece estar desangrado a simple vista-
-Eso también es algo que me tiene intrigado-
-.... mmm... ¿Y su familia? tal vez ellos puedan decir alguna cosa-
-No sabemos nada de ellos, las personas que la encontraron en el callejón eran desconocidos, no tenían ni una relación con ella-
-¿Entonces a quien avisamos sobre su deceso?- ¿DECESO? ¿Es decir que estaba muerta? ¿Por eso no controlaba mi cuerpo?
-De eso me encargare yo, por ahora será mejor que la lleves a la morgue, seguramente Luisa querrá averiguar que es lo que ocasiono su muerte-
-Las intrigas siempre han sido su punto fuerte ¿no? La llevare apenas acabe con el papeleo-

A esas alturas ya había comprendido porque el olor a naftalina era tan fuerte, estaba en un hospital y aquellos que hablaban de mi seguramente era un medico con su enfermera de turno. Ellos lo habían dicho, estaba muerta, no tenía signos vitales y ya no podían hacer nada por ayudarme. Muchas veces había visto casos donde las personas, después de que la dieran por muerta volvía a la vida, quizás eso era lo que me pasaba. Sentí como colocaron algo suave sobre mi rostro... una sabana... mi camilla comenzó a moverse y los ruidos del ambiente se hacían cada vez más fuertes, podía escuchar lo que pasaba a mí alrededor mientras nos movíamos y a pesar de no ver nada, sabía exactamente lo que tenía a mi lado. Nos montamos en el ascensor "¿Y este de que murió?" Escuche que alguien le preguntaba a la enfermera.

Tenía el tiempo contado. Necesitaba que mi cuerpo respondiera antes de que me abriera la forense. Comencé mentalmente a darme ánimos "Vamos, muévete, muévete" "Tienes que moverte, necesitas moverte". Escuche a la enfermera saludar a la otra mujer, mi camilla quedo estática en un rincón y después de que la enfermera se despidió, Luisa la forense se acercó para sacarme la sabana de encima. "Muévete ahora, ¡Vamos muévete! aaaaahhhhhhh". De no sentir nada en absoluto pase a sentir una fuerza incontrolable por mi cuerpo, quizás fuera por la desesperación de gritar que en verdad no estaba muerta y entonces pasó. Mi cuerpo se movió. Pude escuchar que el grito que tenía en mi interior se volvió sonoro, sentí como el sonido traspaso mi garganta y salió expulsado de mi boca, entonces mi cuerpo me obedeció y me flexione haca delante de manera de quedar sentada en la cama.

-¡Ahhhhhhhhhhhhhhh!- La forense me miraba con ojos desorbitados y los implementos que tenía en sus manos cayeron al suelo.
-Tranquila, tranquila, lo siento no quería asustarla-
-¿Que demonios? ¿Esto no puede ser? Estas muerta... - Tomo unos documentos de su mesa y los hojeo desesperada.
-No estoy muerta, Dios ¿como podría?-
-Tu pulso... No tenías pulso hace unos momentos-
-¿No han pasado casos así antes? Yo lo he oído en la tele.
-Pero, no es solo tu pulso... Se supone que no tienes sangre en tu cuerpo... Yo... yo iré por el doctor... solo espera aquí, no te muevas, solo no te muevas- Dijo y entonces salió disparada por la puerta.

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